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  • AFP

El depuesto Manuel Zelaya propuso hoy al gobierno de facto hondureño firmar "de manera inmediata" el plan del mandatario costarricense Oscar Arias que establece su restitución a la presidencia, a fin de superar la crisis que sacude al país desde hace 100 días.

Zelaya propuso "suscribir de manera inmediata el Acta de San José en el marco jurídico nacional e internacional con los otros poderes del Estado, con los testigos de honor de los cancilleres de la OEA", según un comunicado. La embajada "proporciona el marco de seguridad nacional e internacional para la suscripción de estos acuerdos por ambas partes, donde se va a garantizar la transparencia y el respeto a la integridad física, los derechos constitucionales y la vida del presidente" depuesto, agregó.

El comunicado de Zelaya coincidió con declaraciones de Micheletti en las que, por primera vez, admite la posibilidad de una restitución, en medio de un nuevo esfuerzo de la Organización de Estados Americanos (OEA). "Creemos que hay una razón para sentarse a dialogar que es la patria primero, la restitución es una aspiración del señor Zelaya que habría que escucharla ya con mejores planteamientos, con planteamientos legales", afirmó Micheletti en el canal 5. Sin embargo, "esa decisión tendría que tomarla la Corte Suprema de Justicia", porque "no se puede restituir a un señor que tiene problemas legales", afirmó Micheletti, refiriéndose a causas penales entabladas contra Zelaya por la fiscalía.

Micheletti había rechazado tajantemente hasta ahora la restitución, pero hoy barajó esa opción siempre y cuando ocurra luego de las elecciones del 29 de noviembre, con lo que quedaría cerrada la puerta a que Zelaya pretenda, como temen sus detractores, modificar la Constitución para mantenerse en el poder. "Si se dieran las elecciones en el país, transparentes, y elegimos al nuevo presidente, de ahí para allá se puede hablar de cualquier escenario, de cualquier solución", manifestó el mandatario de facto.

Zelaya se refugia en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde el 21 de septiembre, cuando regresó subrepticiamente a Honduras, de donde había sido expulsado por un golpe el 28 de junio.