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  • AFP

La Corte Constitucional de Italia invalidó ayer miércoles la ley que garantiza la inmunidad penal que goza el jefe de gobierno Silvio Berlusconi, una sentencia que genera problemas políticos impredecibles y lo enfrenta a la apertura de juicios pendientes.

La decisión generó una dura reacción del jefe de gobierno, quien deslegitimó la labor de la Corte Constitucional y acusó a sus jueces de ser de “izquierda”.

“Con o sin la ley seguiremos adelante. Vamos a gobernar cinco años. Jamás pensé que la Corte Constitucional con once jueces de izquierda aprobara el texto. Era imposible”, declaró Berlusconi.

“La Corte Constitucional no es un organismo de garantía”, clamó visiblemente alterado antes de inaugurar una exposición sobre los Santos de Europa, con la que sellaba la paz con la Iglesia Católica tras las recientes polémicas por su vida disipada.

Berlusconi reiteró que los procesos judiciales en su contra son “farsas montadas por los jueces rojos” para atacarlo políticamente, y recordó con vehemencia que goza del apoyo del “70% de los italianos”.

Los argumentos jurídicos

Los 15 jueces de la Corte estimaron que la inmunidad de los cuatro cargos más importantes del Estado debe ser garantizada a través de una ley constitucional y no de una ley ordinaria, como la aprobada el año pasado.

Para los jueces, la ley de 2008, adoptada seis semanas después de que Berlusconi asumiera por tercera vez el poder, y conocida como la Ley Alfano, por el nombre del ministro de Justicia, “viola el principio constitucional que garantiza la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley”.

“Se trata de una sentencia política, por lo que el presidente Berlusconi, el gobierno y la mayoría parlamentaria seguirán gobernando tal como han pedido los italianos a través del voto de 2008”, declaró inmediatamente el portavoz de Berlusconi, Paolo Bonaiuti.

El jefe de gobierno esperó la sentencia en su residencia privada romana, Palacio Grazioli, acompañado por sus colaboradores y aliados más cercanos, entre ellos el líder de la xenófoba Liga Norte, Umberto Bossi.

“No nos doblegarán, seguiremos gobernando”, declaró Bossi, quien rechazó la posibilidad de que se convoquen elecciones anticipadas ante la posibilidad de que el primer ministro sea juzgado y eventualmente condenado por sus líos judiciales.

Puede ser procesado

Al levantarle la inmunidad, Berlusconi puede ser juzgado por haber sobornado entre 1997 y 1998 con 600,000 dólares al abogado inglés David Mills, para que falsificara su testimonio en dos procesos contra él.

El proceso judicial fue suspendido en virtud de la Ley Alfano, así como otro juicio por la compra ilegal de derechos televisivos.

El líder de la formación de izquierda Italia de los Valores, el ex magistrado anticorrupción Antonio Di Pietro, gran enemigo de Berlusconi, pidió por su parte la renuncia del jefe de gobierno.

“Debe renunciar a sus funciones y asumir el único papel que en quince años no quiere realizar: el de inculpado”, aseguró.

No se trata de la primera vez que Berlusconi pierde la inmunidad, ya que intentó durante la pasada legislatura evitar los procesos judiciales sin lograrlo. Como hoy, la ley fue considerada anticonstitucional.

La oposición de centro izquierda ha mantenido en general un tono prudente, y Pier Luigi Bersani, uno de los líderes del Partido Democrático, resaltó que Berlusconi “puede continuar a ejercer su oficio y a la vez someterse a la justicia”.