•   OSLO  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Las felicitaciones fluyeron hoy tras la inesperada atribución del Premio Nobel de Paz al presidente estadounidense Barack Obama, pero también hubo críticas y reacciones de sorpresa, así como mensajes instándolo a intensificar los esfuerzos por la paz en el mundo.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, felicitó a Obama mediante un comunicado señalando que éste "corporiza el nuevo espíritu de diálogo y compromiso con los principales problemas del mundo: cambio climático, desarme nuclear y un amplio rango de desafíos a la paz y la seguridad". El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza también lo felicitó por un premio "merecido".

Este premio es un "aliento" para todos los que desean un mundo más seguro, afirmó por su parte el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. También desde Europa, la canciller alemana Angela Merkel lo consideró "una incitación" a obrar todavía más en favor de la paz y el jefe de gobierno italiano Silvio Berlusconi expresó que era un "justo reconocimiento" a su trabajo "a favor de la reanudación de la cooperación entre los pueblos". "A través de sus acciones, usted ha contribuido a cambiar la atmósfera del mundo", escribió por su parte el ex dirigente soviético Mijail Gorbachov en un telegrama dirigido a Obama.

Intenciones deben convertirse en acciones
El presidente norteamericano tiene que reforzar ahora "su compromiso, en tanto que dirigente de la nación más poderosa del mundo, de continuar promoviendo la paz y el fin de la pobreza", señaló la Fundación Nelson Mandela. "Ahora debe hacer algo" con su premio, declaró en el mismo sentido la disidente china uigur Rebiya Kadeer, porque "esto aumenta las esperanzas de verlo defender las naciones oprimidas". La Federación Internacional de Ligas de los Derechos Humanos (FIDH) se mostró igualmente exigente, exhortando al laureado a "pasar a la acción".

Irán, cuyas relaciones con Estados Unidos son particularmente tensas, fue uno de los primeros países en reaccionar, pidiendo también al presidente norteamericano que reforzara su acción en favor de la paz. "Esperamos que lo incite a emprender la vía que aporte justicia al mundo", sostuvo Alí Akbar Javanfekr, consejero del presidente Mahmud Ahmadinejad.

El presidente afgano Hamid Karzai estimó que Obama es "la persona correcta" para recibir este premio, en momentos en que reflexiona sobre el envío o no de refuerzos de soldados a Afganistán. Sin embargo, la milicia talibán condenó la decisión del Comité Nobel, afirmando que no se ha percibido "ningún cambio de estrategia por la paz".

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, declaró que espera que "la paz prevalezca en Palestina y en la región bajo la presidencia de Obama", y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu manifestó que espera "hacer avanzar la paz" con el mandatario norteamericano.

Dentro de Estados Unidos, los republicanos reaccionaron con escepticismo, suspicacia e incluso enojo ante la noticia del premio. El presidente de la comisión nacional republicana, Michael Steele, calificó el hecho como "desafortunado" y acusó a Obama de tener un estatuto de celebridad pero ningún "logro real" que lo haga meritorio del premio. El ex presidente estadounidense, Jimmy Carter, en cambio, declaró que el premio constituía "una declaración audaz de apoyo internacional" a su política exterior. Mediante el portavoz Philip Crowley, la secretaria de Estado Hillary Clinton calificó la premiación "no sólo bien merecida, sino además, un reconocimiento de la estrategia de diálogo, de la necesidad de trabajar en colaboración y de manera multilateral para resolver los problemas del mundo".

Sorprendentemente, entre las reacciones más críticas figura la del ex presidente polaco y Premio Nobel de la Paz 1983, Lech Walesa. "¿Quién, Obama? ¿Tan rápido? ¡Demasiado rápido! No tuvo tiempo de hacer nada. Por ahora, lo único que hace es proponer", aseveró Walesa.

Desde América Latina, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva expresó que el Premio Nobel de la Paz está "en buenas manos", y descartó haber alimentado esperanzas de recibir el galardón. La Defensora del pueblo de Venezuela, Gabriela Ramírez, criticó la decisión, al aseverar que se trata de "una burla a los derechos humanos". Ramírez sostuvo que Obama es "el líder de un gobierno que ha legitimado la tortura para obtener información, que no tiene instituciones de derechos humanos". El Nobel es un premio "a las promesas y las buenas intenciones", divulgó desde La Habana el sitio oficial Cubadebate, y el mandatario colombiano Alvaro Uribe felicitó públicamente al galardonado, destacando estimar "inmensamente" sus esfuerzos por lograr "un mundo libre de la amenaza nuclear". El vicepresidente de Bolivia, Alvaro García, saludó la atribución del Nobel a Obama, pues "ha hecho mucho por el derecho del pueblo norteamericano", aunque agregó que "lo sentimos prisionero de una red imperial que se mueve casi automáticamente por encima de él".