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  • AFP

Un grupo de terroristas que atacó hoy el cuartel general del Ejército de Pakistán en Rawalpindi, cerca de Islamabad, permanece en el edificio, donde han retenido a entre 10 y 15 militares. El Ejército de Pakistán informó en un primer momento de que la situación "estaba bajo control" y que había matado a cuatro insurgentes atacantes. "Seis soldados murieron en el ataque", confirmó por teléfono el coronel Attique ur Rehman, portavoz adjunto del ejército.

El ataque contra el cuartel empezó cuando un grupo de entre seis y siete hombres provistos de armas automáticas y vestidos con uniformes oficiales llegaron en una camioneta a las inmediaciones del complejo militar y sortearon un primer puesto de control tras abrir fuego contra los guardias. En el segundo control, fueron identificados, tras lo cual se inició un tiroteo con las fuerzas de seguridad, en el que murieron cuatro supuestos insurgentes y seis miembros de las fuerzas de seguridad.

Efectivos del Ejército y de la Policía han acordonado la zona donde se refugian los atacantes junto a los rehenes. Varios helicópteros militares sobrevuelan la zona.

Este ataque se produce un día después de que medio centenar de personas murieran en un atentado con coche bomba en un mercado de Peshawar, ciudad al noroeste de Pakistán. Una región que ha estado recientemente afectada por sangrientos atentados de los talibanes vinculados a Al Qaida. El primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, condenó el ataque, según un comunicado oficial.

El Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP) había reivindicado el martes otro atentado suicida que, el lunes, acabó con la vida de cinco empleados de la ONU en sus oficinas de Islamabad. El TTP, movimiento afín a Al Qaida, es el principal responsable de la ola de atentados que causó uno 2.200 muertos en Pakistán en los dos últimos años.

Este movimiento combate al gobierno y al ejército paquistaníes, a los que acusa de aliarse con Estados Unidos en su "guerra contra el terrorismo" desde fines de 2001, cuando Washington encabezó la invasión de Afganistán y el desalojo del poder de los talibanes en este país.