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  • AFP

El presidente de Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, se comprometió a eliminar la ley que condena al silencio a los homosexuales en el ejército, al reunirse hoy con miles de defensores de los derechos de los gays, quienes se manifestaron en el centro de Washington.

Organizada por la Campaña pro Derechos Humanos, la mayor agrupación estadounidense de defensa de los derechos de los homosexuales, la 'Marcha Nacional por la Igualdad' se dirigió hacia la Casa Blanca y hacia el Capitolio, sede del Congreso. Los manifestantes empezaron a llegar desde primeras horas de esta mañana al centro de la capital federal, con pancartas en las que afirmaban "nosotros no somos ciudadanos de segunda clase".

Los homosexuales estadounidenses iniciaron esta marcha tras haber obtenido ayer el compromiso del presidente Obama a favor de la derogación de la ley "no preguntar, no revelar" que obliga a los militares gays a callar sobre su orientación sexual bajo pena de ser excluidos de las fuerzas armadas.

"Voy a ponerle fin a (la ley) "no preguntar, no revelar", es mi compromiso para con ustedes" declaró Obama en un discurso que pronunció en una cena con 3.000 militantes de la causa homosexual. "No deberíamos castigar a los estadounidenses patriotas que se presentan como voluntarios para servir a nuestro país. Deberíamos elogiar su decisión de mostrar tanto coraje y desinterés en nombre de todos sus conciudadanos, especialmente cuando están combatiendo en dos guerras", explicó.

Esa ley fue aprobaba en 1993, al comienzo de la presidencia de Bill Clinton (1993-2001) y tras un intenso debate, con el fin de terminar con la discriminación basada en orientación sexual de los reclutas, pero fue muy mal recibida por el estado mayor, la oposición republicana y gran parte de la opinión pública estadounidense. Aunque fue promulgada para proteger a los gays, en sus dieciséis años de vigencia sirvió para rechazar a unos 13.000 soldados que se habían declarado homosexuales o que fueron denunciados como tales, según la red de defensa jurídica de los militares (SLDN).

Sin embargo, el presidente estadounidense no proporcionó ayer ningún calendario de derogación, una promesa de campaña que los militantes de la causa gay le reprochan haber aplazado hasta ahora. "No tengan ninguna duda sobre la dirección que tomamos ni sobre la meta que queremos alcanzar", insistió Obama. En realidad, el gobierno jamás ocultó que la derogación de la ley no ocurriría de inmediato, sino después de las prioridades sobre relanzamiento económico, las guerras de Afganistán e Irak y la reforma del sistema de salud.