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El gobierno mexicano se mantenía enfrentado ayer lunes al poderoso Sindicato de Electricistas por su orden de cerrar, por ineficiente, la Compañía de Luz y Fuerza (LyF), que abastece de electricidad a más de una quinta parte del país y cuenta con unos 44,000 trabajadores.

Las instalaciones centrales de Luz y Fuerza, ubicadas en un transitado cruce de la Ciudad de México, permanecían rodeadas por vallas metálicas y vigiladas por elementos de la Policía Federal, mientras que algunos trabajadores se encontraban en las cercanías, constató la AFP.

“Es una decisión difícil, pero indispensable para la sostenibilidad de México hacia adelante. En el corto plazo habrá un período de transición complicado, pero no hay duda de que en el mediano plazo esto va a generar grandes beneficios”, dijo el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, a la emisora Televisa.

Carstens defendió la decisión de liquidar LyF, que da servicio a más de 20 millones de personas, con el argumento de que la compañía generaba desde hace años una “pérdida constante de recursos”, en particular porque alrededor del 30% del fluido eléctrico se perdía por fallas en el sistema.

“Lo que se está buscando es ahorrar unas pérdidas muy sustanciales que tenía la compañía, hay que tomar en cuenta que 30% de la energía que pasaba por LyF se perdía y eso costaba 25,000 millones de pesos (1.879 millones de dólares)” al año, añadió Carstens.

Mal servicio genera pérdidas

El funcionario añadió que el mal servicio que prestaba LyF afectaba la “competitividad del centro del país”, ya que anualmente se acumulan “900 minutos de apagones en promedio en casas y empresas” en esa zona.

Según cifras oficiales, entre 2003 y 2008 la compañía registró ingresos por 235,738 millones de pesos (17,000 millones de dólares al cambio actual) contra costos de 433,290 millones (más de 32,000 millones de dólares).

Las liquidaciones a los trabajadores de LyF, que estima costarán unos 1,492 millones de dólares, empezarán a ser pagadas el miércoles, y existe una “buena posibilidad” de que unos 10,000 empleados puedan ser recontratados y otros prestar servicios como contratistas, añadió Carstens.