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El gobierno de centroderecha del primer ministro rumano, Emil Boc, fue derribado hoy debido a una moción de censura impulsada por la oposición en el parlamento, hundiendo a Rumania en la incertidumbre política a menos de mes y medio de la elección presidencial. "La moción de censura fue aprobada", declaró el secretario del parlamento Valeriu Zgonea. La moción obtuvo 254 votos de diputados y senadores, superando ampliamente la mayoría necesaria de 236. A favor del gobierno votaron 176 legisladores.

Inmediatamente después del anuncio de los resultados de la votación, el presidente Traian Basescu convocó para consultas a los partidos políticos representados en el Parlamento. "Mi objetivo es limitar al máximo el periodo de crisis política, con tal de que se llegue a un acuerdo con los partidos", declaró Basescu, quien recordó que, según la Constitución, si ninguna formación cuenta con la mayoría, como es el caso actualmente, el presidente debe "escuchar los puntos de vista de los partidos" antes de nombrar a un Primer ministro.

Es la primera vez desde 1990 que cae un gobierno rumano debido a la adopción de una moción de censura. "Para un gobierno es un honor caer debido a una reforma que promovía la anulación de privilegios", declaró Boc refiriéndose a la reforma de las jubilaciones que defendió antes del voto.

Los dos partidos opositores promotores de la moción de censura, el Partido Nacional Liberal (PNL) y la Unión Democrática de los Magiares (UDMR), y el Partido Social Demócrata (PSD) le reprochaban a Boc haber formado un gobierno ilegítimo, integrado sólo por miembros del Partido Demócrata Liberal (PDL), su formación política. El PSD había abandonado la coalición en el poder desde el 1 de octubre para protestar contra la destitución de uno de sus ministros.

El presidente rumano Traian Basescu, del PDL, debe nombrar un nuevo primer ministro. Los analistas no excluyen que Basescu encargue nuevamente a Boc la formación de un nuevo gobierno, cuya longevidad no irá más allá de la elección presidencial en dos vueltas, previstas para el 22 de noviembre y el 6 de diciembre próximos. "El desenlace de la crisis se conocerá cuando se conozca el resultado de la elección presidencial", declaró Ioan Stanomir, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Bucarest. "El presidente hace la mayoría, no el parlamento. Puede volver a elegir un primer ministro proveniente del PDL. Está dentro de sus prerrogativas constitucionales", agregó.

Según Stanomir, incluso si los tres partidos de oposición se ponen de acuerdo en torno a un posible primer ministro al frente de un gobierno de tecnócratas, el presidente Basescu "no está obligado a aceptar".

La caída del gobierno amenaza con dejar en suspenso varias reformas tendentes a reducir el gasto público en medio de una recesión severa, señalaron los economistas. Esas reformas integran un acuerdo por un préstamo de 20.000 millones de euros firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Unión Europea y el Banco Mundial. "El FMI tiene un acuerdo con Rumania y esperamos que ese país respete sus compromisos", indicó la oficina del FMI en Bucarest. El giro de un nuevo aporte del FMI dependerá de las conclusiones de una misión de ese organismo en Bucarest a partir del 21 de octubre.

Según un informe del INF Bank Romania, la caída del gobierno puede "aumentar las presiones contra la moneda nacional y provocar una alza de los tipos de interés". Las autoridades rumanas aspiran a un crecimiento 0,5% del PIB en 2010, pero el ING estima que la recesión podría prolongarse y hacer disparar la cifra del desempleo a 10,5%. La caída del gobierno pone en duda además la votación del presupuesto, que en principio debía ser sometido al parlamento antes del 15 de octubre.