•  |
  •  |
  • AFP

El ex canciller afgano Abdulá Abdulá, principal adversario del presidente saliente Hamid Karzai, descartó hoy cerrar un pacto político con éste y consideró que la única opción posible es ir a la segunda vuelta de la elección presidencial afgana, prevista el 7 de noviembre.

"Quizá haya preferencias por otras salidas, pero en este momento es la segunda vuelta el único desarrollo" posible, afirmó Abdulá. "Mi único deseo es que la segunda ronda tenga lugar en la fecha prevista, en buenas condiciones, tanto en el plano de la seguridad como en el de la transparencia", destacó Abdulá, que según anunció la comisión electoral hoy obtuvo el 30,59% de los votos en la primera ronda del 20 agosto.

El presidente estadounidense Barack Obama y otros líderes mundiales felicitaron a Karzai por haber aceptado ayer la organización de la segunda vuelta, después de que las autoridades electorales purgaran los resultados de votos fraudulentos, y redujeran la victoria del presidente saliente por debajo del 50%.

Hoy, la Casa Blanca anunció que Obama podría tomar la decisión de enviar más tropas a Afganistán antes de la cita electoral del 7 de noviembre. "Es muy posible", declaró a los periodistas en Washington el vocero de Obama, Robert Gibbs, sobre la posibilidad de que el presidente norteamericano decidiera muy próximamente enviar refuerzos militares a este país, devastado por los ataques cada vez más frecuentes de los talibanes.

Mientras el país vive en estado de guerra contra la insurgencia islamista, los organizadores de los comicios libran una lucha contrarreloj para organizar una segunda vuelta libre de fraudes. "No será una segunda vuelta perfecta. Este es un país en guerra y tenemos que recordarlo", advirtió el jefe de la misión de la ONU en Afganistán, Kai Eide, en una entrevista con el canal de televisión Al Jazeera.

La primera vuelta de la elección presidencial estuvo marcada por las amenazas de los talibanes, la débil participación (38,7%) y los fraudes masivos.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció que reemplazará a más de 200 escrutadores implicados en fraudes en esa primera votación. Ban indicó asimismo que la ONU trabajaría junto a la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo mando de la OTAN, y con las autoridades afganas para proteger las oficinas de voto de eventuales ataques de los islamistas talibanes, que había amenazado a los votantes en agosto. "Tendremos una coordinación estrecha con la ISAF y con las fuerzas nacionales afganas, para garantizar las condiciones de seguridad que permitan a los afganos expresar su voluntad sin intimidaciones ni amenazas", declaró.

Los preparativos para la celebración de esa segunda vuelta "ya están en marcha, ya tenemos las papeletas de voto y, a partir de mañana, las enviaremos a los colegios electorales de todo el país", afirmó el portavoz de Naciones Unidas, Aleem Siddique. Sin embargo, "muchos políticos afganos, y no solamente Karzai, no son muy favorables" a la celebración de esta segunda vuelta, afirma un diplomático europeo, un sentimiento que comparten varios de sus colegas occidentales. "¿Acaso los afganos no están demasiado amenazados para ir a votar? ¿Acaso no están hartos de todo este 'circo'? La inseguridad y el cansancio podrían provocar un muy bajo nivel de participación", explica el diplomático.