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  • AFP

Perú debe entregar hoy a Chile las pruebas del caso de espionaje en que están comprometidos dos peruanos y dos chilenos, anunció la Cancillería, mientras sectores políticos reclaman la suspensión de las relaciones diplomáticas entre Lima y Santiago por este caso.

"Vamos a hacer llegar a Chile la documentación a través de su embajada en Lima y lo único que solicitamos es se investigue y se sancione a los responsables", señaló a la prensa el canciller peruano, José Antonio García Belaunde. Entre los documentos que se entregarán se incluyen pruebas respecto a que el suboficial de la Fuerza aérea Peruana (FAP) Víctor Ariza, principal acusado de espiar a favor de Chile, recibía 3.000 dólares mensuales que provenían de Santiago. "Estamos en un punto delicado, un punto bajo de la relación bilateral", admitió García Belaunde, quien, sin embargo, aseveró que "se van a mantener las relaciones diplomáticas con Chile", aunque existe una "discrepancia" por el tema del espionaje..

"No hay la menor duda de la contundencia de las pruebas, las propias autoridades chilenas no podrán negarlo, es absolutamente contundente la documentación", afirmó por su parte el ministro de Defensa, Rafael Rey, quien aseveró que "las inversiones chilenas en Perú están seguras y son beneficiosas porque dan trabajo a peruanos".

El gobierno de Santiago ha negado enfáticamente cualquier vinculación con Ariza, cuya detención por cargos de espionaje fue conocida el jueves pasado. "Este señor entregó a Chile documentación secreta de las fuerzas armadas" y tenía la complicidad de dos ciudadanos chilenos "al menos uno de ellos militar", agregó García Belaunde. Seis militares estarían implicados en la venta de información secreta, uno de los cuales está prófugo en Estados Unidos, reveló el primer ministro, Javier Velásquez.

Rey remarcó que el espionaje "se ha producido a través de agentes chilenos, no hay la menor duda y eso lo van a poder comprobar las autoridades chilenas".

El lunes el presidente peruano, Alan García, calificó como "repulsivo" el espionaje y propio de una "republiqueta", y atribuyó el hecho a sectores en Chile que "conservan las costumbres dictatoriales y pinochetistas". Su homóloga chilena, Michelle Bachelet, respondió hoy afirmando que "las expresiones, que yo llamaría ofensivas y altisonantes, que hemos conocido ayer en nada contribuyen a la cooperación e integración que debe animarnos entre países vecinos". "Si en verdad queremos trabajar por el bienestar de nuestros pueblos, lo que debe primar por sobre toda las cosas es el respeto", agregó.

Relaciones bilaterales se enfrían
El caso de espionaje, actualmente en investigación para determinar una posible red de espionaje, enfrió aún más las relaciones entre ambos países. El episodio de espionaje ha generado pedidos de diversos sectores que reclaman la suspensión de las relaciones diplomáticas con Santiago.

El nacionalista de izquierda Ollanta Humala consideró "tibia" la respuesta peruana y estimó que un gobierno patriota ya hubiera roto relaciones y habría dejado sin efecto el acuerdo comercial con Chile.

El ex primer ministro de este gobierno Yehude Simon estimó que "Chile ha sido muy infraterno con el Perú, creo que tenemos que ser mucho más fuertes. Perú debería suspender sus relaciones con Chile hasta que todo esto quede completamente aclarado".

Carlos Ferrero, ex premier en el gobierno de Alejandro Toledo, opinó que Perú no debe romper relaciones con Santiago sino que debe darle "en lo que más le afecta" y cortar el acuerdo comercial con Chile.

Mario Huamán, dirigente de la izquierdista Confederación General de Trabajadores, demandó también se suspenda el acuerdo comercial con Chile y criticó al gobierno por haber permitido "la penetración del capital chileno en sectores estratégicos de la economía peruana".

Perú y Chile se enfrentaron en la Guerra del Pacífico en el siglo XIX, en que Perú perdió territorio, un episodio que ha marcado la relación entre ambos países y que ha generado una vecindad de recelos y desconfianzas mutuas.