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  • AFP

Israel defendió hoy su decisión de seguir construyendo viviendas en Jerusalén Este anexionada, una iniciativa que le valió duras críticas de la comunidad internacional en plena polémica sobre las colonias judías en los territorios palestinos ocupados.

El presidente estadounidense, Barack Obama, lamentó esta decisión que calificó de potencialmente "muy peligrosa", en una entrevista con el canal noticioso Fox News. "Pienso que la construcción de nuevos asentamientos no contribuirá a la seguridad de Israel. Creo que hace más difícil alcanzar la paz con sus vecinos", declaró Obama. La Unión Europea, UE, se declaró "consternada" y Rusia lo calificó de "inaceptable". Francia, por boca de su ministro de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, de visita en Israel, "lamentó" esta iniciativa y llamó al Estado hebreo y a los palestinos a "reanudar las negociaciones políticas".

Antes, el ministro israelí del Interior, Elie Yishai, había justificado la autorización dada ayer para la construcción de cerca de 1.000 viviendas en Gilo, un barrio judío de Jerusalén Este. "Congelar la construcción en Gilo es como congelar la construcción en cualquier barrio de Jerusalén y de Israel", declaró. "La construcción en Jerusalén no puede detenerse y Gilo se encuentra en Jerusalén", agregó. La continuación de la construcción en Gilo es "un consenso israelí y hay que comprenderlo para cualquier discusión sobre las fronteras permanentes en el marco de un futuro acuerdo de paz", reaccionó por su parte la líder de la oposición Tzipi Livni tras reunirse con Kouchner.

La colonización israelí de los territorios palestinos ocupados es el principal obstáculo para la reanudación de las negociaciones de paz, suspendidas desde hace casi un año, y provoca fricciones entre Estados Unidos e Israel. Los palestinos reclaman el cese total de la construcción de colonias en Cisjordania, incluida Jerusalén Este, antes de reanudar las negociaciones. Israel se niega a ello y propone dialogar sin condiciones previas.

La Autoridad Palestina, que condenó "severamente" la iniciativa israelí, reiteró a través del negociador Saeb Erakat su exigencia de cese de la colonización. "Las colonias deben cesar. Es el único medio para volver a un verdadero proceso de paz", dijo. La condena de las nuevas construcciones en Jerusalén Este es casi unánime. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, "lamentó" la actitud de Israel, mientras Arabia Saudita calificó la colonización de "principal obstáculo" a la paz.

La parte oriental de Jerusalén, en la que viven 200.000 israelíes, instalados en una docena de nuevos barrios, y 270.000 palestinos, fue conquistada por Israel durante la guerra de junio de 1967 y luego anexionada. Esa anexión no ha sido reconocida por la comunidad internacional. Los palestinos señalan que Jerusalén Este, que quieren como capital de su futuro Estado, representa más de un tercio, 37%, de las colonias judías en los territorios palestinos.