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  • AFP

El candidato de la oposición Porfirio Lobo se perfilaba como el futuro presidente de Honduras con una ventaja de entre 16 y 18 puntos sobre su inmediato rival, el oficialista Elvin Santos, en la carrera a la presidencia de Honduras, según los medios locales.

Aunque el Tribunal Supremo Electoral (TSE) todavía no ha ofrecido datos oficiales casi tres horas después del cierre de las urnas, Lobo, postulante del Partido Nacional, PN, de derecha, obtendría el 52% frente al 34% de su rival del Partido Liberal, PL, de derecha, según el Canal 10 de televisión. De acuerdo a la radio HRN, el candidato del PN obtendría el 55% mientras que el del PL el 39%. La radioemisora América atribuye al primero un 55% y el segundo un 38%.

Lobo, que en las elecciones del 2005 perdió frente a Zelaya, había asegurado esta mañana que "hoy más que nunca es importante que el pueblo acuda a las urnas, se trata del destino de Honduras". Lobo informó que no se habían presentado incidencias en la jornada.

Los hondureños fueron convocados hoy a las urnas para elegir al nuevo presidente y renovar el Congreso y los gobiernos locales en un ambiente de crispación y división política por la crisis suscitada tras el golpe de Estado que depuso al mandatario Manuel Zelaya. Zelaya, del Partido Liberal y quien en su gestión viró a la izquierda, había llamado a la abstención en estos comicios, supervisados por el gobierno de facto que lo derrocó.

El próximo presidente hondureño tendrá, además del desafío de reconciliar el país, el de obtener legitimidad frente a una comunidad internacional reacia a reconocer las elecciones. Los colegios electorales comenzaron a cerrar a las cinco de la tarde, poniendo fin a una jornada electoral marcada por una alta abstención.

TSE: Participación "fue masiva"
La participación, que según el Tribunal Supremo Electoral (TSE) fue "masiva" y según medios locales podría rondar el 40%, puede influir en la legalidad de la votación. "El contexto no es el más adecuado (...) pero la decisión de los hondureños debe ser respetada", señaló el analista Efraín Diaz Arrivillaga.

Hasta ahora, sólo Costa Rica, Panamá y Perú han anunciado que reconocerán los comicios organizados bajo el gobierno de facto mientras que la mayoría de los latinoamericanos, como Argentina, Brasil, Venezuela, Nicaragua, Guatemala y Uruguay, han dicho que no los reconocerán. El reconocimiento de Estados Unidos dependerá de la limpieza de los comicios, mientras que la Unión Europea, UE, no se ha pronunciado aún sobre estas elecciones.

La OEA, que no logró un consenso, analizará el 4 de diciembre el resultado electoral y la decisión del Congreso hondureño sobre la eventual restitución de Zelaya el próximo miércoles.

"Vamos a votar para que se termine este macaneo, que se olvide ese problema de Manuel Zelaya", consideró el taxista Oscar Omar, en la colonia El Pedregal, en el sur de la capital, bastión fundamental del Frente de Resistencia contra el golpe de Estado del 28 de junio. En cambio, el albañil Luis López, 52 años, a las puertas del colegio electoral dijo que no iba a votar porque "hay mucho clavo".

Unos 30.000 soldados, policías y reservistas garantizaron la seguridad de estos comicios en que se eligieron al nuevo presidente a partir del 27 de enero, tres vicepresidentes y 128 diputados.