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  • AFP

Los cancilleres de la Comunidad Iberoamericana manifestaron sus diferencias sobre la legitimidad de las elecciones hondureñas de hoy en un encuentro previo a la Cumbre de Estoril, que comienza esta noche con una ceremonia en Lisboa. Los cancilleres "han presentado las distintas posiciones de los distintos gobiernos en busca de una solución de consenso que será trabajada en el día de mañana", declaró el secretario iberoamericano, Enrique Iglesias, tras el encuentro de ministros de Exteriores previo a la Cumbre.

Portugal, anfitrión y presidente del encuentro, "ha quedado encargada de preparar un texto", indicó el viceministro de Relaciones Exteriores brasileño, Antonio Patriota, en referencia a una propuesta de declaración común sobre los comicios hondureños. Una posición común de reconocimiento o rechazo de la legitimidad de esas elecciones "depende de la posición de los presidentes", que debatirán al respecto mañana, enfatizó Iglesias.

El canciller argentino, Jorge Taiana, declaró que "esta cumbre debe tener una expresa condena al golpe de Estado" que "debe extenderse y reafirmar lo que se había señalado en varios ámbitos", que "las elecciones no pueden ser válidas si son efectuadas sin el restablecimiento del presidente constitucional". Según Taiana, esta posición, que defendió en el encuentro la canciller del presidente hondureño depuesto, Patricia Rodas, la respaldan Brasil, España, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Guatemala y Cuba.

En el lado contrario se manifestó el canciller de Panamá, Juan Carlos Varela: "Hay países que estamos viendo en las elecciones un avance importante, y al no reconocerlas, nos quedaríamos atrás y tenemos que avanzar en esta crisis", explicó, y estimó "difícil" llegar a un consenso en la Cumbre. "Si todo se da con participación y con transparencia, estamos dispuestos a reconocer el resultado como un avance del acuerdo de San José/Tegucigalpa, que tiene muchos más elementos por cumplir", añadió.

Por su parte, el canciller argentino advirtió de que "lo que estamos jugando es si se valida o no una nueva metodología de golpe de estado, el golpe de estado del siglo XXI, el golpe que rápidamente trata de volver a una cierta normalidad". Ante ello, "hay que dar un mensaje firme de que la comunidad iberoamericana no va a aceptar que vuelva a instaurarse una práctica de golpe de estado para resolver los problemas", llamó.