•   WASHINGTON  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente estadounidense, Barack Obama, anunciará el envío de 30.000 soldados suplementarios a Afganistán en el primer semestre de 2010, y el inicio de la retirada militar de ese país en julio de 2011, según extractos del discurso que pronunciará hoy.

"Los 30.000 soldados suplementarios cuyo envío anuncio esta noche se desplegarán en la primera parte de 2010- al ritmo más rápido posible- con el fin de enfrentar a la rebelión y de tranquilizar los grandes centros de población", señalará Obama en su alocución. Con los nuevos efectivos, el número de soldados norteamericanos en Afganistán se ubicará en casi 100.000. El presidente, que espera con la nueva estrategia detener el avance de los talibanes y brindar estabilidad a la conflictiva región, se muestra "confiado" en que los países aliados en la OTAN contribuirán por su parte con más refuerzos.

La escalada militar "nos permitirá acelerar la transferencia de responsabilidad a las fuerzas afganas y empezar la retirada de nuestras fuerzas de Afganistán en julio de 2011", indicará Obama en el discurso que ofrecerá a la nación desde la escuela militar de West Point, en el noreste del país. "Tal y como hicimos en Irak, llevaremos a cabo la transición de forma responsable, tomando en consideración las condiciones en el terreno", dirá Obama.

Los enormes desafíos militares y diplomáticos, la advertencia del comandante militar estadounidense de que puede perderse la guerra y la creciente vulnerabilidad de su propia posición política exigen al máximo al presidente Obama, tras meses de deliberaciones sobre la estrategia a seguir en Afganistán.

Obama exige progresos concretos a Karzai
Más temprano, la Casa Blanca indicó en un comunicado que Obama exigió a su par afgano, Hamid Karzai, progresos concretos. "Estados Unidos y los esfuerzos internacionales en Afganistán no son ilimitados y requieren de objetivos concretos y alcanzables en los próximos 18 a 24 meses", preció ayer Obama en una video-conferencia en la que ambos líderes trataron varios asuntos, como el combate a la corrupción y la necesidad de impedir que Afganistán se convierta en "refugio de terroristas", agregó.

Obama planea dar una nueva imagen de esta guerra que ya dura ocho años y que, debido al creciente número de estadounidenses muertos en combate, tiene consternada a la opinión pública, afectada además por el desempleo y la caída del ingreso de los hogares. Las encuestas de opinión muestran una caída del apoyo a una guerra que ya se ha cobrado la vida de 900 soldados estadounidenses. En octubre último, el mes más sangriento desde que se inició la guerra, murieron 74 militares norteamericanos. Murieron además decenas de militares afganos y de otros países.

El discurso de hoy, que también actualizará la estrategia de Estados Unidos en Pakistán, será seguido atentamente por gobiernos extranjeros para sopesar las intenciones de Washington.