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  • AFP

Sólo un dos por ciento de los 1,300 millones de dólares presupuestados en la Iniciativa Mérida de seguridad para México y América Central han sido efectivamente gastados, advirtió ayer jueves un informe oficial del Congreso estadounidense.

A casi tres años del lanzamiento de la Iniciativa, el Departamento de Estado tiene comprometidos 830 millones, pero sólo se gastaron efectivamente 26 millones, aunque el ritmo de entrega de material y de ayuda técnica y humana sigue aumentando, señala el informe de la contraloría del Congreso (Government Accountability Office, GAO).

El papeleo burocrático, los requisitos necesarios, como la supervisión del respeto a los derechos humanos, y la falta de “capacidad institucional” de algunos países beneficiarios son citados en el documento como obstáculos.

“Responsables del Departamento de Estado nos informaron que la mayoría de programas y equipos comprometidos bajo (la Iniciativa) Mérida no habían sido entregados a finales de septiembre”, explicó el GAO.

El informe fue elaborado a petición del presidente del subcomité para América Latina de la Cámara de Representantes, el demócrata Eliot Engel.

“Aunque las piezas de equipamiento más importantes, como helicópteros, no han llegado a los países beneficiarios, se ha obtenido algunos avances”, asegura el texto.

“Está previsto que cinco helicópteros Bell sean entregados a México a finales de diciembre”, explica el documento.

Helicópteros embodegados

El Departamento de Estado tuvo que intervenir al más alto nivel ante el Pentágono para acelerar la entrega de esos helicópteros, y aún falta por entregar otra partida de Black Hawk, aparatos más sofisticados para la vigilancia aérea, precisó el informe.

Ante la alarmante escalada de la violencia del crimen organizado al sur de la frontera, el entonces presidente George W. Bush propuso a su homólogo mexicano Felipe Calderón un ambicioso programa de entrega de material y de entrenamiento para las fuerzas de seguridad mexicanas.

La Iniciativa fue firmada en marzo de 2007 y luego ampliada a América Central, Haití y República Dominicana.

Estados Unidos y México han aumentado rápidamente esa colaboración mutua desde la llegada al poder de Barack Obama, con el despliegue de centenares de agentes suplementarios en la frontera del lado estadounidense, el envío de personal antidrogas a territorio mexicano e importantes operaciones conjuntas.

Del lado mexicano, Felipe Calderón incrementó dramáticamente el despliegue de tropas, hasta 50,000 efectivos, aunque más de 14,000 personas han muerto por la violencia del crimen organizado en los últimos tres años.