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  • AFP

El director de la lucha contra el narcotráfico en Honduras, general retirado Julián Arístides González, fue asesinado hoy por desconocidos que le dispararon desde una motocicleta mientras viajaba en su automóvil. González, un general que se retiró del Ejército en los años 90, era desde hace seis años el jefe de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico del Ministerio Público, y mantenía un alto pefil mediático.

A González "le dispararon desde una motocicleta en El Guanacaste", una calle transitada del noreste de Tegucigalpa, hacia las 08H00 locales (14H00 GMT), mientras conducía su vehículo, manifestó el portavoz policial Daniel Molina. El militar, de 57 años, iba hacia su oficina, sin escoltas, luego de dejar a una hija en la escuela.

Un detective que inspeccionó la escena del crimen relató que González conducía su vehículo y de repente aparecieron en una motocicleta dos personas que le dispararon varias veces y luego escaparon. "Se han encontrado casquillos alrededor del vehículo", señaló el oficial, agregando que el cuerpo quedó dentro del auto.

El crimen de González, en un país que tiene una de las mayores tasas de homicidios de América Latina, ocurrió mientras el régimen de facto y el presidente electo Porfirio Lobos intentan obtener reconocimiento internacional para superar el aislamiento generado tras el golpe de Estado del 28 de junio. Honduras, como el resto de América Central, es un país de tránsito de drogas desde Sudamérica hacia Norteamérica.

"El cargo que ostentaba era delicado" e "implicaba riesgos", mencionó el fiscal David Urtecho. "Lamentablemente carecemos de las herramientas para enfrentar al crimen. Sólo tenemos el temor a Dios", agregó.

La unidad de González, dedicada a tareas de investigación, actuaba en coordinación con la policía en operaciones antidrogas, y enfrentaba mayor escasez de recursos luego de que Estados Unidos suspendiera toda su ayuda a Honduras tras el golpe de Estado que depuso a Manuel Zelaya.

En sus últimas declaraciones públicas, un día antes de su muerte, González advirtió que las bandas de narcos estaban construyendo aeródromos clandestinos dentro de haciendas hondureñas. "Otro problema que tenemos es la construcción de una gran cantidad de pistas en haciendas propiedades privadas sin la autorización de la Dirección General de Aeronáutica Civil", declaró en una reunión de trabajo ayer, cuyas imágenes fueron divulgadas hoy por Canal 3.

Semanas antes, González denunció que el narcotráfico se había incrementado en Honduras, al aumentar los casos de avionetas provenientes del exterior cargadas de droga que aterrizan en zonas rurales y que son quemadas por las bandas de traficantes luego de descargar su mercancía. El creciente número de avionetas que aterrizan en Honduras significa un incremento de la presencia de narcos en un país que vive una escalada de violencia que incluye hasta crímenes colectivos en diferentes zonas.

El problema de la violencia se ha agravado porque, según diversas fuentes, la Policía y el Ejército han sido desviados por el régimen de facto a reprimir disturbios derivados de la crisis política, en desmedro del combate al crimen.