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El papa Benedicto XVI proclamó hoy "venerables" a dos figuras emblemáticas de la historia reciente de la Iglesia católica, el carismático Juan Pablo II y el controvertido Pío XII, acusado por "sus silencios" ante el Holocausto nazi. Con la firma de los decretos que reconocen "las virtudes heroicas del venerable Siervo de Dios" Pío XII, quien fue Papa de 1939 a 1958 y de Juan Pablo II, quien reinó de 1978 a 2005, se abre el camino hacia la beatificación de dos pontífices sumamente diferentes.

En un discurso pronunciado hoy ante la Congregación para la Causa de los Santos, el Papa elogió la "sabiduría pedagógica" con la que la entidad selecciona y examina la historia de los beatos y santos de la Iglesia. "Después de un minucioso juicio son propuestos como modelos de vida cristiana", recordó. "Después de un minucioso juicio son propuestos como modelos de vida cristiana", recordó.

La aprobación de las "virtudes heroicas" del papa polaco Karol Wojtyla -Juan Pablo II- venerado ya en vida fueron bastante esperadas y aplaudidas. Con ella se inicia el examen del "milagro" atribuido a Juan Pablo II. Se trata del caso de la monja francesa Marie Simon-Pierre, de la congregación de las Pequeñas Hermanas de las Maternidades Católicas, curada sin explicación médica del mal de Parkinson en 2005. Este caso pasará ante una comisión médica, una comisión de teólogos y luego, finalmente, a la comisión de obispos y cardenales.

Karol Wojtyla podría ser beatificado a finales del próximo año, un poco más de cinco años después de su muerte. Según medios de prensa italianos, la ceremonia será celebrada en el Vaticano el 16 de octubre del 2010, 32 años después de su elección como el primer papa polaco de la historia.

Nombramiento de Pío XII provoca sorpresa
El anuncio relacionado con Pío XII, al término de la celebración de los 40 años de la creación de la Congregación para la Causa de los Santos, provocó sorpresa. Benedicto XVI defendió en varias ocasiones la figura de Pío XII y expresó su deseo de que fuera beatificado, pese a las controversias sobre su actitud "pasiva" durante la Segunda Guerra Mundial frente al exterminio de los judíos.

La causa para la beatificación de Pío XII fue abierta en la década del 60 por el Vaticano; estuvo bloqueada muchos años, hasta que en noviembre de 2007 una comisión de cardenales y obispos de la Congregación para la Causa de los Santos se pronunció a favor de su proclamación como "venerable". Debido a las controversias que suscita la figura del Papa italiano, cuyo nombre era Eugenio Pacelli (Pío XII), Benedicto XI creó una comisión especial para revisar el caso, cuya labor se cierra con la firma del decreto.

La eventual beatificación y posterior canonización del "Papa del silencio", para las que se necesita demostrar que intercedió en uno o dos milagros, genera duras críticas de la comunidad judía y de algunos algunos historiadores católicos, que se oponen a que el pontífice alcance la gloria de los altares por su comportamiento ante los horrores nazis.

"Una decisión que seguramente provocará problemas con los judíos", aseguró John Allen, vaticanista de la revista National Catholic Report. "Anunciar los dos decretos el mismo día ha sido una medida estratégica para minimizar el impacto, ya que Juan Pablo II es muy popular", comentó el experto.

En una primera reacción, la comunidad judía de Italia indicó que se "mantiene crítica" con la decisión de Benedicto XVI. "No podemos de ninguna manera inmiscuirnos en decisiones internas de la Iglesia", declararon conjuntamente Riccardo Di Segni, jefe de los rabinos de la Comunidad Judía de Roma, Renzo Gattegna, presidente de la Unión de Comunidades Judías de Italia, y Riccardo Pacifici, presidente de la Comunidad Judía de Roma.

"Si esta decisión implica en cambio un juicio definitivo y unilateral sobre la obra histórica de Pío XII, repetimos que nuestra evaluación sigue siendo crítica", afirmaron y recordaron que los historiadores aun no pueden consultar los archivos del Vaticano de este periodo. En tanto, en Berlín, Stephan Kramer, secretario general del Consejo Central de Judíos de Alemania, se declaró "triste y furioso" y estimó que la "Iglesia católica trata de reescribir la Historia".

El Papa Benedicto XVI, de nacionalidad alemana, se ha declarado en varias ocasiones a favor de Pío XII y en 2006, un año después de haber sido elegido al trono de Pedro, aseguró que su predecesor había sido un "don" para el siglo XX por haber "defendido al pueblo alemán durante la gran catástrofe que representó la guerra".

La beatificación de Pío XII podría ensombrecer las relaciones entre Israel y el Vaticano, pese a la importante visita de Benedicto XVI a Tierra Santa en mayo de este año, durante la cual condenó con firmeza el Holocausto nazi.

El Papa también proclamó "beato" al religioso polaco Jerzy Popieluszko, padre Jerzy, conocido por defender el célebre sindicato Solidarnosc, que encabezó la lucha contra el régimen comunista en los años 80. Secuestrado y asesinado por la policía polaca el 10 de octubre de 1984 tras celebrar su última misa, su caso es considerado un "martirio" por la Iglesia católica, por lo que no se necesita demostrar su intercesión en un milagro para ser beatificado.