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  • AFP

La ambiciosa reforma del sistema de salud del presidente estadounidense, Barack Obama, parece bien encaminada en el Senado, donde los demócratas participan en la última maratón legislativa antes del voto final previsto el día antes de Navidad.

"Después de medio siglo de batallas estamos a punto de conseguir hacer la reforma de la cobertura por enfermedad en Estados Unidos", aseguró hoy Obama durante una breve intervención en la Casa Blanca. "Queda mucho por hacer" pero los avances registrados el sábado en el Congreso son un "gran paso hacia delante", añadió.

Hoy, uno de los legisladores demócratas indecisos, Ben Nelson, optó por votar a favor del proyecto de ley. Nelson, quien reclamaba que se prohibiera la utilización de fondos públicos para practicar abortos, considera haber conseguido su objetivo.

A falta del apoyo de los republicanos, los demócratas necesitan 60 de los cien votos del Senado para lograr la adopción del texto, lo que implica que consigan los 58 votos de su grupo parlamentario sumados a los dos votos de los legisladores independientes. Esta mañana las cuentas parecían estar a favor del partido gubernamental, lo que permitiría cerrar la laboriosa elaboración política del proyecto emblemático de la presidencia Obama.

Los jefes demócratas apostaban por un primer voto para cerrar los debates el lunes hacia las 01H00 (06H00 GMT), antes de un voto final el 24 de diciembre, cumpliendo así los plazos que se habían fijado. Después de meses de negociaciones había llegado la hora de cerrar los últimos detalles.

Los 40 senadores de la oposición republicana se oponen en bloque a un plan que consideran aumentará las primas de los seguros, pondrá en peligro el sistema de salud de los ancianos (Medicare) y costará demasiado caro al Estado federal. Los republicanos han tratado de retrasar los plazos legislativos calificando de "arbitraria" la fecha navideña impuesta por los demócratas.

El texto en vías de aprobación tiene como objetivo proporcionar una cobertura médica a 31 de los 36 millones de estadounidenses que no tienen seguro, bajar los costos de la salud y mejorar la calidad de las prestaciones. De prosperar la ley, el 94% de los estadounidenses de menos de 65 años obtendrían cobertura médica.