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  • AFP

El presidente de Air Comet, Gerardo Díaz Ferrán, culpó hoy a la justicia inglesa, la falta de crédito y la crisis del cierre de su compañía, cuyos clientes empiezan hoy a volar con el plan especial puesto en marcha por el gobierno español para rescatarlos. "Es una empresa bien gestionada, pero que por falta de crédito y por la sentencia de un juez se ha visto abocada al cierre", afirmó Díaz Ferrán en rueda de prensa.

El presidente de Air Comet se declaró "sorprendido" por la decisión del juez británico que prohibió volar a Air Comet, en respuesta a una demanda judicial presentada por el banco alemán Nord Bank, con quien Air Comet tenía contraído un impago por un crédito de 25 millones de dólares para el alquiler de los aviones y que ha precipitado el cierre. Simultáneamente, afirmó que no había "conseguido ningún crédito ni ningún apoyo financiero" y que sólo contó con la inyección de 143 millones de euros desde otras empresas del grupo Marsans, de la que es propietario, para intentar salvar la compañía.

A pesar de todo, consideró que Air Comet era "viable" como prueba el hecho de que se hubiera llegado a un acuerdo el primero de diciembre para la venta de la empresa al grupo holandés Air Transport, del empresario Arnold Leonora, que se había comprometido el domingo pasado a efectuar un primer pago de 90 millones de euros que no se ha hecho.

Ferrán agradece esfuerzos del gobiermo
"No sé si somos los propietarios o él", afirmó Díaz Ferrán, quien agradeció los esfuerzos del gobierno español por llevar a sus destinos a los alrededor de 7.100 pasajeros afectados por el cierre. Alrededor de 900 de ellos empezaron hoy los procesos de embarque para los dos primeros vuelos previstos en el plan de contingencia del gobierno español para trasladar a pasajeros damnificados por el cierre de la aerolínea, informó el ministerio de Fomento en un comunicado.

Un total de 477 pasajeros tenían previsto viajar en un avión con destino a Buenos Aires hacia las 21h00 locales (20h00 GMT), mientras que otras 390 embarcarán en un vuelo hacia Lima previsto para las 23h55 locales (22h55 GMT). Un tercer vuelo con destino a Bogotá partirá hacia las 1h30 locales (00h30 GMT) de mañana, al que debería seguir un cuarto vuelo hacia Quito, en los que se están recolocando a los afectados siguiendo unos criterios.

"El primero es para aquellas personas que se encuentren en ruta, el segundo es por el estado de necesidad y el tercero, aquellos que estando en ruta acepten viajar antes del día 26 de diciembre", precisó en rueda de prensa la secretaria de Estado de Transporte, Concepción Gutiérrez. Sin embargo, Gutiérrez dejó claro que el dispositivo de emergencia, que costará 6,3 millones de euros, equivalentes a 8,9 millones de dólares, es para los inmediatamente afectados por el cierre de Air Comet. "Si una persona ha reservado el billete para el verano tendrá el cauce de una reclamación económica a una compañía que no ha cumplido su obligación", afirmó.

Decenas de afectados continuaban hoy en el aeropuerto de Madrid-Barajas a la espera de información y de poder embarcar en estos primeros vuelos especiales. Simultáneamente, varias asociaciones de consumidores han presentado una demanda contra Air Comet en la Audiencia Nacional (principal instancia penal española) por los supuestos "delitos de estafa, apropiación indebida e insolvencia punible".

La denuncia considera que siguió vendiendo billete "en época de máximo tránsito, pasajes aéreos a los usuarios, recibiendo por ello el correspondiente precio, con conocimiento de su situación de manifiesta insolvencia y la imposibilidad del cumplimiento de sus obligaciones".

La compañía, por su parte, presentó hoy un expediente de regulación de empleo (ERE) para despedir a sus 666 trabajadores, que en los últimos días habían llevado a cabo huelgas intermitentes para reclamar sus salarios atrasados, que, según Díaz Ferrán, ascienden a unos 80.000 euros.