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  • AFP

Tres hombres y una mujer fueron detenidos en el estado mexicano de Tabasco (sureste) por el asesinato de cinco familiares de un militar que murió en un operativo en el que fue abatido el líder de un poderoso cartel de las drogas, informaron autoridades locales.

El Procurador de Justicia de Tabasco, Rafael González, informó que dos detenidos fueron presuntamente los encargados de realizar el pago a los sicarios y los otros dos habrían fungido como los denominados “halcones” que se encargaban de vigilar los movimientos de las víctimas.

La madrugada del martes, en la localidad de Paraíso, Tabasco, la madre, la tía, una hermana y un hermano del militar de la Marina Melquisedet Angulo Córdova murieron acribillados en su casa, en la que ingresaron varios hombres armados. Una hermana más, que resultó herida, murió este miércoles.

Angulo, cuyos restos habían sido enterrados la tarde del martes, murió el pasado 16 de diciembre en un espectacular operativo en el que también fue abatido a balazos Arturo Beltrán Leyva, uno de los tres narcotraficantes más buscados de México.

Señalan a los “Zetas”

“Se atribuye este hecho cruento al grupo de los ‘Zetas’”, dijo González al referirse a los ex militares al servicio del cartel del Golfo, con que el que Beltrán Leyva estaría aliado.

Las detenciones, añadió el procurador, se realizaron en Villahermosa, capital de Tabasco, y que ya se tiene “plenamente identificados” a los autores materiales de los asesinatos.

Las autoridades no descartaron que en el crimen estén involucrados policías, si bien no ofrecieron detalles por la secresía de las investigaciones.

En México no existen antecedentes de represalias del narcotráfico de la magnitud de los asesinatos del martes.

El operativo contra Arturo Beltrán Leyva, apodado el “Jefe de jefes”, fue presentado como un “golpe contundente” por el gobierno mexicano, que también rindió un homenaje al marino Angulo Córdova, el único militar caído en la intervención.

El gobierno mexicano desplegó a 50,000 militares en distintos puntos del país para combatir a los cárteles del narcotráfico, cuyas pugnas han dejado más de 15,000 muertos desde diciembre de 2006.