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  • AFP

Haití se encuentra sumido en el caos y enfrenta problemas de logística para que la asistencia llegue a los damnificados, que desesperados comienzan a saquear comercios y casas tras el devastador terremoto de hace cuatro días.

En medio de los esfuerzos para coordinar la distribución de ayuda y descongestionar el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, el máximo comandante militar de Estados Unidos para América Latina, general Douglas Fraser anunció que la misión humanitaria y de rescate en Haití se llamará "Operación Respuesta Unificada". Pero los diezmados haitianos en Puerto Príncipe, cansados de esperar por auxilio y tras cuatro noches de dormir a la intemperie entre los cadáveres pestilentes, comienzan a huir de la capital.

Aviones franceses, peruanos, mexicanos y argentinos son solo algunas de las aeronaves con rescatistas y provisiones que no lograron aterrizar en el aeropuerto gestionado por Estados Unidos.

El coordinador de operaciones para las Américas de la Federación Internacional de la Cruz Roja, Mauricio Bustamante confirmó que existe una "congestión gigantesca" en el aeropuerto. "En este momento hay una congestión gigantesca en el aeropuerto, además el aeropuerto trabaja a muy reducida capacidad", sostuvo agregando que "esto con el pasar de los días va a estar mucho más congestionado".

Clinton rechaza críticas
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, quien llegó hoy a Haití, rechazó las críticas y aseguró que la ayuda empezaba a ser distribuida a la población. "No es justo, no es justo", declaró respecto a las críticas en el avión que la llevaba a Puerto Príncipe. Clinton es la autoridad estadounidense de más alto rango que visita Haití desde el terremoto que dejó 50.000 muertos, 250.000 heridos y más de 1 millón y medio de personas sin techo.

Más de 25.000 cuerpos fueron sepultados, declaró esta tarde el Primer ministro, Jean-Max Bellerive. Pero la falta de coordinación y lógistica en el aeropuerto es solo una parte de la problemática que enfrenta la nación más pobre de América Latina.

Existen dificultades para hacer llegar las provisiones a los damnificados, indicó Tim Callaghan, consejero de la agencia estadounidense USAID. Un periodista de AFP constató como el intento de distribuir alimentos desde un helicóptero finalizó en un tumulto entre cientos de hambrientos haitianos.

El helicóptero estadounidense se aproximaba a baja altura en dirección del Estadio Delmas, donde acampan más de dos mil personas. Cientos de personas comenzaron a seguirlo. Un soldado comenzó a lanzar un puñado de raciones de alimentos, lo que generó un tumulto indescriptible. La propia Clinton reconoció dificultades para despejar la zona de aterrizaje de los helicopteros. La posibilidad de lanzar las raciones con paracaídas fue descartada por la marina por "demasiado peligrosa". Funcionarios de la ONU han manifestado que no pueden continuar su labor si no se les garantiza su seguridad.

La envergadura del desastre ha llevado al presidente de Estados Unidos Barack Obama a decir que el terremoto de Haití ha originado "una de las mayores operaciones de socorro" de la historia de Estados Unidos. "Nunca estuvimos confrontados a un desastre de esta magnitud en los anales de la ONU. No se parece a ningún otro, pues el país fue decapitado", coincidió desde Ginebra Elisabeth Byrs, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios. La ONU confirmó que el jefe de la misión en Haití, Hedi Annabi, pereció durante el sismo, así como su adjunto brasileño Luiz Carlos da Costa.

Policía ahuyenta a saqueadores
En tanto mientras se procesa la coordinación, en las calles la policía intenta ahuyentar a saqueadores de tiendas y viviendas de la capital.

A pesar del riesgo, los haitianos desesperados se aventuran entre los cadáveres y los edificios aun en pie para buscar agua, comida o bienes para revender. A muchos la realidad los ha convertido en ladrones. "Roban cualquier cosa. Sirva o no. Es una locura. Nuestra orden es sólo alejarlos. No podemos dispararles", afirma Louis Jean Eficien, oficial de la policía. "Hay mucha gente armada y la calle está llena de delincuentes porque todos los presos se escaparon", agrega otro oficial.

El sonido de balas es cada vez más frecuente, lo mismo que la presencia de hombres armados con machetes. El Palacio de Justicia arde en llamas, lo mismo que decenas de cadáveres en estado de putrefacción, que son incinerados.

El presidente de Haití, René Preval viajará el próximo lunes a Santo Domingo para asistir a una reunión preparatoria de la "cumbre mundial por Haití", convocada para reconstruir el país. Ese mismo día el presidente del BID Luis Moreno llegará a Puerto Príncipe para discutir la ayuda del organismo.

En Washington Obama lanzó el "Fondo Clinton-Bush", con la ayuda de los dos ex mandatarios estadounidenses para reunir fondos para Haití.