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  • AFP

El presidente electo de Chile, el empresario derechista Sebastián Piñera, reconoció tener "profundas diferencias" con el manejo del presidente venezolano Hugo Chávez, aunque aseguró que buscará mantener durante su gobierno las mejores relaciones con este país.

"Tengo muchas diferencias con la forma en que se están manejando los temas públicos en Venezuela", señaló en una rueda de prensa con periodistas de medios extranjeros, un día después de ganar el balotaje presidencial ante el oficialista Eduardo Frei. "Quiero decirlo con mucha claridad: esas diferencias son profundas y tienen que ver en cómo se concibe y practica la democracia, la forma como concibe el modelo de desarrollo económico y muchas más", señaló el mandatario electo.

Piñera no obstante señaló que cree en la "autodeterminación de los pueblos y la no intervención en asuntos de otros países, y en consecuencia vamos a buscar las mejores relaciones en beneficio mutuo con todos los países de América Latina, incluyendo a Venezuela".

El empresario, que se impuso con un 51,6% de los votos, terminando con dos décadas de hegemonía de la Concertación Democrática, reconoció las diferencias ideológicas que lo separan del gobierno argentino de la presidenta Cristina Kirchner, pero afirmó que esperaba que esto no fuera impedimento para mantener una buena relación bilateral.

Piñera explicó que los conceptos de derecha e izquierda "han ido perdiendo vigencia", y que por esta razón con el gobierno argentino "hay diferencias, pero esas diferencias no van a significar ningún obstáculo en nuestro proceso de integración, al menos de nuestra parte".

El mandatario electo aseveró que aún no definía el destino de su primer viaje presidencial, que tradicionalmente tiene como objetivo Argentina, país con el cual Chile comparte una extensa frontera de más de 4.000 km. Sobre Perú, país con el cual Chile mantiene una demanda de límites en la Corte de Justicia de La Haya, señaló que esperaba que ésta no significara un freno para el avance de la relación bilateral.

Evitar "polarización"
Tras felicitarlo, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, pidió evitar la mención de 'derechista' para Piñera. "No estoy de acuerdo en dividir América Latina entre gobiernos de izquierda y derecha. Eso era válido en el pasado cuando se trajeron ideas de la izquierda europea para combatir las dictaduras latinoamericanas, pero hoy es una calificación que polariza", aseveró el gobernante.

La elección de Piñera también mereció el saludo de los presidentes Nicolás Sarkozy (Francia), José Luis Rodríguez Zapatero (España), Alan García (Perú), Evo Morales (Bolivia), Cristina Kirchner (Argentina), entre otros.

García expresó que esperaba "recomenzar un trabajo de acercamiento y de labor común", mientras que Kirchner consideró que Piñera aportará "modernidad" a Chile. Morales, por su parte, recordó que existe un compromiso "de estado a estado" para discutir la agenda de 13 puntos pactada entre ambos países, donde figura el pedido boliviano de un acceso soberano al océano Pacífico a través de territorio chileno, con el que Piñera no concuerda.

Para el periodista peruano Alvaro Vargas Llosa, Piñera tendrá que lidiar con una compleja variedad de líderes en la región, a los que "será necesario tratarlos aunque sea tapándose la nariz". Vargas Llosa prevé en general buenas relaciones con Perú, Bolivia y Argentina, los vecinos inmediatos de Chile, y que Piñera tendrá la ventaja de la admiración del colombiano Uribe por Santiago, según dice en su columna en el diario chileno La Tercera.

Además considera que Piñera privilegiará una "relación de trabajo" con Brasil, dado que no tiene afinidad personal con Luiz Lula da Silva. "A Chile le interesa una coalición grande y poderosa en América Latina de países que, sin declararse guerras ideológicas a nadie, se protejan mejor ante la andanada revolucionaria", añade.