•   PARÍS  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Francia estaba hoy a la defensiva frente al impresionante despliegue de Estados Unidos en Haití, pues además de coordinar las tareas de rescate Washington propuso a Brasil y Canadá dirigir la cooperación internacional para reconstruir esa ex colonia francesa arrasada por un sismo.

Tras la difusión de un comunicado de la presidencia francesa, el presidente francés Nicolas Sarkozy insistió desde la isla de la Reunión, territorio francés en el océano Indico, en que Francia y Estados Unidos trabajan en "estrecha coordinación" para ayudar a los haitianos. "Lo hemos hecho en estrecha coordinación con nuestros amigos estadounidenses. Y quiero saludar la movilización excepcional del presidente (Barack) Obama y del gobierno estadounidense", apuntó Sarkozy. El mandatario galo sostuvo que "el papel que desempeñan con nosotros en el terreno es esencial".

Horas antes en París, la presidencia francesa había saludado en un comunicado "la movilización excepcional de Estados Unidos en Haití y el papel esencial que desempeña en el terreno" tras el terremoto que el pasado martes dejó al menos 70.000 muertos en Puerto Príncipe, la capital del país caribeño.

"Respuesta unificada"
El ejecutivo francés salió así al cruce de declaraciones de varios responsables del gobierno francés que evidenciaron cierto resquemor ante la magnitud del dispositivo ordenado por la Casa Blanca en Haití. Estados Unidos puso en marcha una operación bautizada "Respuesta Unificada" y envió a Haití a 10.000 militares, ayuda médica y humanitaria, un portaaviones, cuatro buques guardacostas y una importante flota aérea.

En su comunicado, el Elíseo no hacía referencia directa a la iniciativa lanzada la semana pasada por Sarkozy de convocar una conferencia internacional para la reconstrucción de Haití, de la que se hizo eco el presidente estadounidense. Según fuentes brasileñas, Obama propuso ayer a su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, que Brasil, Canadá y Estados Unidos formen una troika para "coordinar la comunidad de donantes" de cara a la reunión preparatoria del próximo lunes en Montreal.

El secretario de Estado francés para Asuntos Europeos, Pierre Lellouche, descartó que Francia se sienta excluida y atribuyó a un olvido de Obama el no haber mencionado a Francia. "Tiene esa tendencia (...), no estoy bromeando", aseguró ese responsable francés. "Hoy enfrentamos juntos la emergencia humanitaria. Mañana juntos deberemos movilizar a la comunidad internacional para responder a las necesidades inmensas de reconstrucción de ese país mártir", sostuvo Sarkozy en La Reunión.

Mientras tanto en París, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, anunciaba que República Dominicana era candidata a ser sede de la Conferencia Internacional para Haití que podría celebrarse en marzo.

Señal del malestar provocado por el dispositivo estadounidense fueron las declaraciones que a su regreso de Haití hizo el secretario de Estado francés de Cooperación, Alain Joyandet, al entender que el Consejo de Seguridad de la ONU debía "definir" el papel de Estados Unidos en Haití. "Se trata de ayudar a Haití, no de ocupar Haití", sostuvo Joyandet, que en Puerto Príncipe dijo haber protestado oficialmente ante Estados Unidos para que permitieran el aterrizaje de un avión francés con hospital móvil a bordo. Pero la cancillería francesa negó haber presentado una protesta formal.

Francia envió a Haití un secretario de Estado y una delegación consular. Sarkozy y Kouchner indicaron que viajarán más adelante. En cambio, Washington desplazó a la jefa de la diplomacia, Hillary Clinton, que coincidió con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y con la número dos del gobierno de España, María Teresa Fernández de la Vega, cuyo país preside la Unión Europea (UE).