•   PUERTO PRÍNCIPE  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Tropas de Estados Unidos se desplegaron hoy en varios puntos estratégicos de Puerto Príncipe para asegurar la atención humanitaria a una población desesperada, al cumplirse una semana del sismo que causó al menos 75.000 muertos en Haití, de acuerdo al último balance difundido por el gobierno. Ante la mirada atónita de centenares de haitianos, unos 50 paracaidistas de la 82ª División Aerotransportada descendieron de al menos cuatro helicópteros y se establecieron cerca del derruido Palacio Presidencial, en la capital haitiana.

Entre algunos pobladores el desembarco estadounidense en el Palacio Presidencial no fue bien recibido. "No los he visto distribuyendo comida en el centro de la ciudad, donde la gente necesita urgentemente agua, alimentos y medicamentos. Esto se parece más a una ocupación", señaló Wilson Guillaume, estudiante haitiano de 25 años.

"Es una ocupación. El palacio es el país, representa nuestro poder, es nuestro rostro, nuestro orgullo", criticó por su parte Feodor Desanges. "El problema es que nuestro gobierno no es bueno. Lo que ha ocurrido en Puerto Príncipe es una vergüenza para la historia y la independencia de Haití", agregó Desanges.

Más tarde, unos ciento treinta marines estadounidenses bajaron de sus helicópteros en la ciudad de Leogane, situada a 32 Km de Puerto Príncipe ante una masa de sorprendidos haitianos. Inmediatamente, los marines pertenecientes a la compañía 3/2 Lima, se instalaron en círculo en medio de una pradera y el sargento Clausel Barthoud se expresó a las masas en creole: "Estamos aquí para ayudarlos, les brindaremos comida, pero deberán ordenarse para la distribución".

Muchos haitianos preguntaron entonces porqué la distribución no comenzaba inmediatamente y en la pradera. "Estamos aquí para ayudarlos, por vuestra seguridad pero deben respetar la disciplina, ser disciplinados", insistió el sargento.

Estos marines forman parte de un grupo que será seguido por otros 1.300 marines, otro de los dispositivos de ayuda estadounidense para Haití luego del sismo del 12 de enero que asoló al país caribeño.

Ayer, la aviación estadounidense lanzó la primera ayuda en paracaídas, arrojando 14.500 raciones alimentarias y 15.000 litros de agua sobre una zona distante a unos 8 km del aeropuerto de la capital haitiana.

90 personas han sido rescatadas desde el pasado martes
Aun cuando las posibilidades de ubicar gente con vida entre los escombros disminuyen con el tiempo, la ONU confirmó que unas 90 personas han sido rescatadas de los escombros en Puerto Príncipe desde el pasado martes.

"La esperanza persiste. Todavía tenemos esperanza de encontrar a supervivientes", declaró en Ginebra la portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), Elisabeth Byrs. Pero Estados Unidos espera pasar "muy pronto" de la fase de búsqueda de sobrevivientes a la recolección de los cadáveres, indicó el general Daniel Allyn, subcomandante de la operación militar estadounidense en Haití.

Entretanto, los heridos siguen llegando en masa a los abarrotados centros médicos, donde las amputaciones son el pan de cada día. En un hospital en ruinas de Puerto Príncipe, un cirujano francés, Jacques Lorblances, asegura que él y sus colegan han operado a 30 personas desde el sábado. Veintiocho sufrieron amputaciones.

Continúan los saqueos
Aunque se seguían observando saqueos, la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (Minustah) consideró que la seguridad en Puerto Príncipe "es estable, con violencia y pillajes limitados y localizados". "La mayoría de los incidentes ocurren en los barrios ya clasificados como de alto riesgo antes del sismo", subrayó la Minustah.

Ese informe fue citado el martes por OCHA, que sin embargo admitió que "los escoltas militares son necesarios para el transporte y la distribución de la ayuda humanitaria". Por ejemplo, la distribución de ayuda no alimentaria por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) tuvo que ser interrumpida por el "ambiente tenso" que reinaba en el barrio de Puerto Príncipe donde trabajaba el equipo encargado de esta operación, informó el CICR en Ginebra.

"Pese a la difícil situación en Puerto Príncipe, trataremos de reiniciar la distribución de ayuda (no alimentaria) en los próximos días", indicó el jefe de las operaciones del CICR en el lugar, Riccardo Conti, citado en un comunicado.

Sobre el terreno, la emergencia está ahora en evitar una catástrofe sanitaria: sin acceso al agua potable, a los sanitarios, los riesgos de epidemia aumentan cada instante. "Las prioridades inmediatas continúan siendo la ayuda médica, encargarse de los cadáveres, el abastecimiento de refugios, de agua potable y el acceso a sanitarios", indicó la Oficina de Coordinación Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU.

Al menos 75.000 cadáveres fueron enterrados en fosas comunes, pero las fuerzas norteamericanas calculan que el número de muertos podría llegar a 200.000, acercándose al balance del tsunami de 2004 en el Océano Indico (unos 220.000 muertos). El terremoto dejó también al menos 250.000 heridos y 1,5 millón de personas sin vivienda.