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CARACAS /AFP

El gobierno de Venezuela intervino tres pequeños bancos privados y ordenó liquidar otros dos entes financieros que habían sido intervenidos en diciembre, lo que profundiza la reconfiguración del sistema bancario venezolano tras la reciente ola de cierres y estatizaciones.

La intervención se realiza a “puertas cerradas”, lo que implica que los tres bancos amanecerán clausurados y sus clientes y ahorristas no podrán acceder a sus depósitos inmediatamente.

“Con el fin de garantizar el saneamiento del sistema bancario y financiero nacional, el Consejo Superior (...) ha decidido proceder a la intervención de las tres entidades siguientes: InverUnion Banco Comercial; Banco Del Sol, Banco de Desarrollo; y Mi Casa, Entidad de Ahorro y Préstamo”, dijo la Superintendencia de Bancos (Sudeban) en el texto.

Según el texto, las tres entidades financieras enfrentaban “problemas administrativos y gerenciales graves que han desembocado en una situación de iliquidez que no les permite cubrir sus obligaciones en el corto plazo”.

InverUnion, Banco Del Sol y Mi Casa constituyen 2.34% del total de depósitos de la banca venezolana. El gobierno venezolano garantiza los depósitos de más de 95% de los ahorristas de los tres bancos, que superan los 160,000, según el documento.

11 bancos cerrados

Con las tres nuevas intervenciones, ya suman once los bancos, todos de pequeña y mediana importancia, cerrados desde noviembre por el gobierno del presidente Hugo Chávez por realizar operaciones irregulares.

Dos de ellos, Baninvest Banco de Inversión, y Banco Real Banco de Desarrollo fueron liquidados por Sudeban este lunes “en virtud de su inviabilidad operativa”.

El informe señala que estos dos bancos “registran un descalce entre los activos liquidables y pasivos exigibles” y además presentan “una brecha importante” por mantener “certificados de depósitos de grandes proporciones en bancos intervenidos”.

Anteriormente, el gobierno había liquidado dos bancos y otros cuatro fueron nacionalizados y fundidos, junto con el gubernamental Banfoandes, en el nuevo banco público Bicentenario.

Con las últimas intervenciones, el papel del Estado en el sector bancario se fortaleció y en este momento concentraría en sus manos más del 25% del panorama financiero nacional, luego de la nacionalización del Banco de Venezuela, concluida en 2009.

“La banca privada puede existir siempre y cuando se someta a la Constitución, a las leyes y al proyecto socialista y garantizar la sana administración de los ahorros del público, bien sea privado o ahorros del Estado (...) A la banca hay que apretarle más las tuercas”, advirtió recientemente Chávez.

A los cierres de bancos siguieron numerosas capturas, órdenes de aprehensión y solicitudes de prohibición de salida del país contra directivos bancarios.

La detención más sonada fue la del hermano del ministro de Ciencia y Tecnología, Jesse Chacón, colaborador de Chávez desde hace muchos años y quien se vio obligado a renunciar.