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El papa Benedicto XVI convocó de nuevo al Vaticano para mediados de febrero al episcopado irlandés con el que acordará las medidas a tomar frente a las acusaciones de haber encubierto durante años los abusos sexuales a niños cometidos por curas católicos. La jerarquía de la iglesia católica irlandesa se reunirá con el Papa en el "marco de los problemas de la iglesia" de ese país, indicó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

No se descarta que el Papa entregue a los obispos irlandeses una Carta Pastoral, tal como había anunciado en diciembre cuando recibió por primera vez al episcopado irlandés para evaluar el escándalo. La carta del pontífice, similar a la divulgada tras el grave escándalo por abusos sexuales que afectó a la iglesia católica de Estados Unidos en 2002, indicará "claramente las medidas que se tomarán" ante la grave situación, según adelanta el diario inglés The Guardian. La misiva deberá ser leída a los católicos irlandeses con ocasión de las celebraciones por el miércoles de Ceniza, el 17 de febrero.

Un informe elaborado por una comisión presidida por la jueza Yvonne Murphy concluyó en noviembre pasado, luego de tres años de investigaciones, que los responsables de la arquidiócesis de Dublín protegieron a los autores de los abusos y no los señalaron a la policía durante más de tres décadas.

El pasado 11 de diciembre, el Papa se reunió por primera vez con las mayores autoridades de la iglesia católica irlandesa así como con autoridades de la Curia romana para examinar el caso. Al término de la reunión, el Papa condenó tales "crímenes abominables" y prometió indagar y tomar medidas por el encubrimiento acordado por las autoridades eclesiásticas.

Los obispos irlandeses pidieron públicamente "perdón" a las víctimas y lamentaron los errores cometidos al encubrir los hechos. Hasta ahora, cuatro obispos han dimitido tras haber sido mencionados negativamente en el informe.

Benedicto XVI, que estuvo al frente del escándalo en Estados Unidos cuando era el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe bajo el pontificado de Juan Pablo II, ha condenado en varias ocasiones y con firmeza inusual ese "crimen odioso", cometido por curas que "han traicionado" sus principios.

Es posible que debido a las medidas que se adopten cambie completamente la jerarquía de la iglesia de Irlanda, entre los países más católicos de Europa y que cuenta con unos 30 obispos. El escándalo podría también repercutir sobre la economía de las diócesis de la iglesia irlandesa, tal como ocurrió en Estados Unidos, ya que debieron recurrir a sus reservas para indemnizar a las víctimas. En 2007 la iglesia estadounidense debió desembolsar 615 millones de dólares.

Recientemente, el cardenal brasileño Claudio Hummes, prefecto de la Congregación para el Clero, pidió que se establezcan "las responsabilidades objetivas de tanto dolor" y no excluyó que se acceda a la "justicia ordinaria" para castigar a los culpables.