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  • AFP

Una anciana fue rescatada viva de entre los escombros de Puerto Príncipe, diez días después del sismo que devastó la capital haitiana, donde una masiva distribución de agua y alimentos aliviaba finalmente a una población desesperada.

Marie Carida Roman, de 84 años, fue rescatada con vida de entre las ruinas de su casa de Puerto Príncipe por amigos, indicaron su hijo y los médicos que la trataban en el hospital, cuando los socorristas habían perdido la esperanza de encontrar sobrevivientes tantos días después de la catástrofe que dejó más de 110.000 víctimas fatales, según un comunicado difundido por el ministerio haitiano del Interior.

"Estoy tratando de ver cómo puedo ayudarla a sobrevivir. Tiene el pecho aplastado y muchos gusanos", indicó Ernest Benjamin, socorrista proveniente del Centro Médico Monte Sinaí de Nueva York. La anciana fue luego transportada en helicóptero a un barco-hospital militar estadounidense instalado en la costa haitiana.

Este rescate lleva al menos a 122 la cantidad de personas extraídas con vida de los escombros, un récord en este tipo de catástrofes. La ONU indicó no obstante que "los equipos de socorristas se concentran cada vez más en la ayuda humanitaria" para los tres millones de afectados por el terremoto.

En el centro de Puerto Príncipe, frente a las ruinas de un enorme edificio que integraba una escuela, una iglesia y un colegio técnico, se podían distinguir tres esqueletos carbonizados sobre un montón de basura, y al menos otros tres dentro del solar en ruinas. "Decidimos quemarlos ayer. Nadie vino a recogerlos, olía muy mal", explicó Hored Stanley, un vecino de la calle del Centro.

A pesar de las dos réplicas que temprano sacudieron nuevamente la capital haitiana, una larga fila de supervivientes esperaba en calma en los alrededores del palacio presidencial agua y comida. Los cascos azules brasileños distribuían diez toneladas de raciones alimentarias, 22.000 litros de agua y debían proporcionar tres días de comida a 4.000 familias. Los alimentos se terminaron en dos horas, el agua en cuatro. "No hay suficiente ayuda, no llega lo suficientemente rápido", lamentó Jean-Felix Louis, albañil.

En otras partes de la capital, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) preveía alimentar a 27.000 personas mediante importantes distribuciones de ayuda en un estadio de fútbol y el barrio de Delmas, según el portavoz del programa, David Orr. Veinte mil tiendas que permiten alojar a 100.000 personas ya fueron montadas en Puerto Príncipe, según la portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en Ginebra, Elisabeth Byrs. Y se esperan 20.000 más.

Portavoces de la ONU informaron además que el puerto de Puerto Príncipe se encuentra "parcialmente operativo" así como el 30% de las estaciones de servicio. "La mayor parte de los supermercados abrirá la próxima semana", precisó un portavoz para las operaciones de rescate de la ONU, Vincenzo Pugliese.

En otra zona de la capital, familias enteras, incluyendo niños pequeños y ancianos en sillas de ruedas, esperaban la llegada de uno de los 34 autobuses gratuitos prometidos por el gobierno para abandonar la ciudad. "Es evidente que esto es una ayuda", declaró sonriendo Ronald Jean Frite, de 25 años. "Allí donde voy no hay nada para hacer, pero al menos podré comer. En la capital no hay más nada".

El gobierno haitiano prevé instalar en todo el país decenas de "pueblos" que puedan albergar cada uno a 10.000 refugiados. Las agencias de la ONU contabilizaron de "500.000 a 700.000 personas desplazadas en la capital y las autoridades haitianas contaron 508 campamentos en Puerto Príncipe. De los 350 que visitó la ONU (donde viven 472.000 personas), solo seis sitios tienen acceso a agua potable, indicó la ONU en Ginebra.

El caos ha dejado especialmente vulnerables a las víctimas más jóvenes: Unicef denunció hoy la desaparición de niños de los hospitales haitianos, advirtiendo que "desgraciadamente, las redes de trata tienen vínculos con el mercado internacional de la adopción" y suelen ser muy activas luego de una catástrofe.