•   LA PAZ  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente de Bolivia, Evo Morales, posesionó hoy un gabinete de 20 ministros, la mitad mujeres, en un acontecimiento inédito desde que fue fundada la república en 1825, que subraya la igualdad de género en un país de fuerte arraigo machista. "Mi gran sueño se cumple, la mitad de mujeres en el gabinete, la mitad de varones", señaló Morales en la ceremonia de posesión del nuevo gobierno en el presidencial palacio Quemado de La Paz.

El nuevo plantel de ministros está integrado por "cantantes, abogadas, dirigentas, economistas, médicas, obreras", destacó el mandatario. También "por primera vez una mujer es ministra de Trabajo", aseveró. "Por más que algún dirigente obrero proteste vamos a defender a nuestra ministra de Trabajo, acepten o no acepten", advirtió Morales, quien recordó que "es una atribución del Presidente" designar a sus colaboradores en el gabinete.

Morales evocó que desde sus orígenes de sindicalista planteó la participación de la mujer en puestos de dirección en el "chacha warmi (en aymara), el fifty-fifty, en inglés, o la igualdad de género, en términos mestizos".

El gobernante de origen indígena refirió en un discurso que se inspiró en sus padres al designar su gabinete, dirigentes aymaras ellos: la mujer, mama thalla, y el hombre, tata mallku, que "tienen la misma capacidad para resolver las demandas, las mismas atribuciones", indicó Morales en su alocusión.

Diez mujeres, entre ellas tres indígenas, conforman el equipo ministerial de Morales, que ratificó a seis ministros del antiguo gabinete y removió a otro al ministerio de la Presidencia. Entre las nuevas autoridades femeninas se destaca la cantante folclórica Zulma Yugar, un ícono de la música boliviana y ex militante de la socialdemocracia, que pasó a ocupar la cartera de Culturas.

Morales ratificó también a tres hombres claves: al canciller David Choquehuanca, al titular de Economía y Finanzas Públicas, Luis Alberto Arce, que mantuvo la estabilidad económica del país, y al ministro de Autonomías, Carlos Romero, que echará a andar el proceso de descentralización del país. Además ratificó a la ministra de Transparencia Institucional y Lucha Contra la Corrupción, Nardy Suxo, al de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Walter Delgadillo y al de Educación, Roberto Aguilar.

En una aparente señal con sus críticos se deshizo de tres hombres fuertes de su anterior gobierno, el titular de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, el de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, y el de Defensa, Walker San Miguel, cuyas cabezas fueron demandadas en el pasado por la oposición. En un discurso en la misma ocasión, Quintana reconoció que "ninguno de nosotros (de los ministros salientes) ha sido capaz de ponerse en sintonía con su energía (del presidente), con la velocidad de su trabajo, con la ansiedad de resolver los problemas del país".

Morales, que suele trabajar entre 12 y 14 horas al día, reunió a su gabinete apenas concluida la posesión para dar comienzo a las tareas de gobierno. El mandatario reclamó el concurso de sus nuevos colaboradores para echar a andar el andamiaje del nuevo Estado "socialista comunitario", que se planteó plasmar en esta nueva gestión que concluirá en 2015.