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PUERTO PRÍNCIPE / AFP

Las familias extranjeras que quieran adoptar niños haitianos no podrán abandonar con ellos el país sin documentos firmados en forma conjunta por el primer ministro haitiano y las Naciones Unidas, afirmó el sábado un responsable de la ONU en Puerto Príncipe.

Desde el terremoto del pasado 12 de enero han aumentado las presiones de parejas extranjeras para que se aceleren los trámites y los huérfanos puedan escapar lo antes posible de la catástrofe. Pero los organismos de protección de la infancia temen un aumento del tráfico de niños.

“Puedo confirmar que se producen casos de tráfico y de niños que desaparecen”, afirmó este sábado Jacques Boyer, director adjunto del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) desde la sede de la organización en Puerto Príncipe. “No puedo confirmar cifras. Hay casos de niños sacados de los hospitales sin los documentos firmados”, añadió.

Durante una rueda de prensa en Ginebra, un consejero regional de Unicef, Jean-Luc Legrand, indicó el viernes que unos quince niños habían desaparecido del hospital después del sismo, subrayando que las redes de tráfico ligadas al “mercado de la adopción” suelen activarse después de las catástrofes.

Varios países aceleraron los trámites de adopción de niños haitianos. Varias decenas de pequeños llegarán este fin de semana a Canadá y 33 menores llegaron el viernes a Francia. En París, unas 300 personas se manifestaron ante el ministerio de Exteriores para pedir el traslado de los niños haitianos en trámite de adopción.

En tanto, el gobierno haitiano declaró terminada este sábado la etapa de búsqueda de sobrevivientes del terremoto del 12 de enero, 11 días después del sismo que dejó al menos 111,500 muertos, mientras la población espera impaciente por ayuda y la banca privada reabre sus puertas.

“El gobierno declaró que la etapa de búsqueda y de rescate está terminada”, informó este sábado en Ginebra la Organización para la coordinación de los asuntos humanitarios (OCHA). Las autoridades se centran ahora en la distribución de la ayuda a los cientos de miles de damnificados.

Mientras se acelera la distribución de ayuda humanitaria, los haitianos empiezan a salir de la urgencia para llorar a sus muertos o enterrarlos. Este sábado se celebraron los funerales multitudinarios del arzobispo de Puerto Príncipe, Monseñor Serge Joseph Miot, hallado muerto en los escombros de su casa después del sismo. Miot era una figura muy popular entre la comunidad católica.

El viernes las agencias de cambio habían sido tomadas por asalto por miles de personas que esperaban ansiosamente el envío de dinero de sus parientes en el extranjero, especialmente de Estados Unidos.

Más de tres millones de haitianos viven fuera de su país, sobre todo en América del Norte, en República Dominicana, en las Antillas y en Francia. “Pusimos números de teléfono y direcciones en Internet a disposición de los haitianos para que tengan noticias de sus familias, y estamos coordinando la ayuda proveniente de la diáspora”, dijo a la AFP el ministro a cargo de haitianos en el extranjero, Edwin Paraison.

Miles dejan Puerto Príncipe

Decenas de miles de personas se dirigían este sábado hacia las regiones que no fueron afectadas por el terremoto para escapar de la zona del desastre. “El número de los que abandonan Puerto Príncipe aumenta cada día”, sostuvo la ONU, indicando que más de 130,000 personas aprovecharon el ofrecimiento del gobierno de transporte gratuito hacia otras ciudades.

El gobierno haitiano prevé instalar en todo el país decenas de “pueblos” que puedan albergar cada uno a 10,000 refugiados. Según una estimación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el éxodo podría implicar hasta un millón de personas y convertirse en una carga adicional para las regiones rurales desfavorecidas que serán los lugares de destino.

Está previsto que el próximo lunes los “países amigos” de Haití --entre los cuales está Estados Unidos, Francia y Brasil-- se reúnan en Montreal para coordinar su ayuda y preparar una conferencia sobre la reconstrucción del país, prevista para marzo.