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  • AFP

Los medios haitianos, duramente golpeados por el sismo del 12 de enero en el que perdieron a una docena de periodistas, técnicos y una parte de su infraestructura, luchan a toda costa para seguir en la batalla e informar a sus compatriotas. "Es nuestro deber ciudadano, debemos continuar sirviendo", afirmó Kepler Hyacinthe, director de producción de la Radio Televisión Nacional de Haití (RTNH).

Cada noche unos 2.000 supervivientes del sismo llegan al jardín del canal para refugiarse en improvisadas tiendas. "Servimos de guía a gente perdida, de refugio a gente que no tiene nada, y hasta de hospital", afirmó Hyacinthe el mismo día en que ayudó a una mujer a dar luz en el parque.

Según Reporteros sin Fronteras (RSF), que instaló en el centro de Puerto Príncipe un centro de acceso a internet para los periodistas haitianos, existen una docena de muertos confirmados entre periodistas, técnicos, operadores y animadores.

Radio Magik 9, una de las 40 estaciones de radio de Puerto Príncipe, quedó destruida y cuatro de sus funcionarios murieron. "Es duro. Materialmente perdimos todo pero esperamos levantarnos", confió Frantz Duval, director de la radio.

Señal FM, otra radio muy popular, fue más afortunada: su estudio quedó intacto. "Jamás dejamos de emitir", señaló Michel Soukar, responsable de las emisiones educativas. "Hay una solidaridad alrededor de la radio por parte de las estaciones de gasolina, que nos dieron el carburante para nuestra planta generadora, y de los restaurantes de la esquina, que nos dan platos calientes", señaló.

Otras radios emiten sólo algunas horas bajo tiendas, difundiendo mensajes de búsqueda y llamados a la ayuda internacional. En Radio Metrópoli, cuyas instalaciones se mantienen en pie, "la mayoría de los reporteros se quedaron sin casa y duermen en la radio", explicó Gaby Saget, periodista premiado por Reporteros sin Fronteras. Un camarógrafo de televisión nacional está desaparecido, y los periodistas llevan "el miedo en el vientre", aseveró Saget. "Organizamos un pequeño estudio próximo a la salida" del lugar, sostuvo Kepler Hyacinthe, que puso una bandera de Haití en el hangar de la estación.

Cambios en la prensa escrita
Para la prensa escrita, el terremoto marcará una curva en la industria. "El modelo de la prensa escrita va a cambiar", estimó Max Chauvet, director de Nouvelliste, principal periódico haitiano con 15.000 abonados y 90.000 lectores.

Chauvet espera que el periódico pueda reaparecer en unos dos meses, mientras tanto sólo se difundirá en internet. "Antes, colgábamos en las tardes el contenido del periódico en el sitio web. Ahora, sólo informamos a través de ese sitio", declaró Chauvet, consciente de que la diáspora haitiana sólo sigue las noticias por internet. "¿Dónde están nuestros abonados? ¿Dónde distribuir el periódico? Va a haber que regresar a la venta por número", señaló. El edificio donde funciona la redacción del periódico está agrietado, y por varios meses no habrá ingresos publicitarios, que eran el 75% del presupuesto.

En Au Matin, el segundo diario de Haití, con 7.000 ejemplares, la sala de redacción está en el subsuelo y los periodistas consideran muy riesgoso trabajar allí. El periódico perdió a su director de mercadeo, Yveno Formilus, quien quedó bajo las ruinas de su casa junto a su mujer y sus tres niños. A pesar de todo, el equipo piensa seguir su trabajo. "No hay que desesperarse. No podemos quedarnos con los brazos cruzados, hay que luchar", aseguró Clarens Fortuné, jefe de redacción.