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  • AFP

El conservador Porfirio Lobo asumió hoy como presidente constitucional de Honduras con la tarea de reconciliar al país y poner fin a la crisis surgida por el golpe de Estado de junio de 2009 que marcó el aislamiento internacional del país centroamericano.

Lobo, de 62 años, juró como presidente para un periodo de cuatro años en un acto efectuado en el Estadio Nacional, durante el que sancionó el decreto de amnistía política para los involucrados en el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 que depuso al presidente constitucionial Manuel Zelaya, aprobado ayer por el Congreso.

"Prometo ser fiel a la República y cumplir y hacer cumplir las leyes", declaró Lobo ante el flamante presidente del Congreso, Juan Orlando Hernández, amigo y correligionario en el Partido Nacional (derecha). "Acabamos de salir de la peor crisis de nuestra historia (...) y hemos demostrado al mundo que somos un país amante de la libertad y de la paz", manifestó Lobo, hijo de una rica familia de la oligarquía agraria de Olancho, en un discurso en el estadio lleno de gente. "Seré presidente para todos, porque Honduras somos todos", agregó.

Lobo agradece gestiones de Arias y OEA
El presidente hondureño agradeció las gestiones del ex mediador Oscar Arias y de la OEA para acabar el conflicto desatado por el golpe de Estado, y prometió combatir la pobreza y reconciliar a los hondureños desde su gobierno de unidad nacional.

Durante su discurso, Lobo expresó que confía en que Honduras estará pronto de vuelta en la Organización de Estados Americanos, OEA, que la suspendió tras el derrocamiento de Manuel Zelaya. "Gracias a la OEA por haber estado en permanente contacto conmigo dándole seguimiento a la crisis política en Honduras. Estoy seguro que muy pronto se permitirá nuestra reincorporación" al organismo continental, agregó Lobo.

De igual manera, Lobo criticó la desigualdad socioeconómica imperante en Honduras y precisó que ésta se ha incrementado en los últimos años, y destacó que gobernará sin distinciones partidistas, pues en su gabinete hay personas de todos los partidos. "Doy gracias al presidente Arias de Costa Rica por haberse interesado desde el principio en una solución justa y pacífica", mencionó Lobo, quien también agradeció las gestiones del presidente dominicano Leonel Fernández, el guatemalteco Alvaro Colom y el panameño Ricardo Martinelli.

Cuando Lobo mencionó a Fernández y la OEA una parte del público presente en el acto de toma de posesión en el Estadio Nacional los abuchearon. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, era blanco frecuente de los reproches del régimen de facto, mientras que Fernández ha ofrecido refugio a Zelaya, lo que fue aceptado por Lobo, quien le dio un salvoconducto.

Lobo también agradeció a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, "y en forma especial a su embajador, el señor Hugo Llorens, por sus esfuerzos en la normalización de las relaciones entre los dos países".

"Hoy iniciamos un gobierno con la participación de todos los partidos", señaló, agregando que en las cuestionadas elecciones de noviembre "no hubo vencedores ni vencidos, solo hubo un ganador, Honduras". "No se puede avanzar hacia el futuro sin curar primero las heridas del pasado. Tampoco se puede pedir a un pueblo que se juegue la vida por la democracia si tiene hambre", expresó, agregando que esto llevó al país a buscar "el camino de la reconciliación".

Lobo, quien es un acaudalado agricultor, criticó las desigualdades sociales imperantes en su país, uno de los más pobres de América Latina, y abogó por el levantamiento de las sanciones aplicadas por la comunidad internacional luego del golpe. "En 1982 el 20% más pobre tenía el 3% del ingreso y el 20% más rico casi el 60%, 28 años después estamos mucho peor", dijo.

OEA analizará retorno de Honduras
La Organización de Estados Americanos, OEA, anunció que enviará una misión al país para analizar su retorno al ente continental, del que fue suspendido luego del golpe, mientras el Banco Centroamericano de Integración Económica fue el primer organismo en informar que reanudará sus aportes a Honduras.

El conflicto hondureño no sólo polarizó al país, sino que enturbió las relaciones entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y los gobernantes latinoamericanos de izquierda, que se han resistido a reconocer las elecciones del 29 de noviembre en las que venció Lobo, del Partido Nacional, PL, de derecha, con una mayoría aplastante.

Zelaya había convocado el 28 de junio una consulta popular cuyo fin último era reformar la Constitución para cambiar el sistema político y permitir la reelección presidencial, pese a la oposición de la justicia y el Congreso.

Uno de los últimos actos de Micheletti fue sancionar el decreto aprobado por el Congreso, el 13 de enero, mediante el cual Honduras se retira de la Alianza Bolivariana para las Américas, ALBA, promovida por Venezuela, a la que Zelaya adhirió al país en agosto de 2008. Micheletti, quien abandonó las actividades públicas la semana pasada pero hoy acudió a una misa, acusó al presidente venezolano Hugo Chávez de interferir en los asuntos internos de Honduras.