•   PUERTO PRINCIPE / AFP  |
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La embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe confirmó ayer domingo la detención de diez estadounidenses en Haití, uno más que la última cifra comunicada por las autoridades locales, luego de que éstos intentaran abandonar el país con 33 menores haitianos.

“Unos diplomáticos estadounidenses visitaron a los detenidos estadounidenses y están en comunicación con las autoridades haitianas”, dijo la embajada en un comunicado.

“Como siempre, los funcionarios de la embajada estadounidense darán los pasos apropiados para garantizar el bienestar de los ciudadanos estadounidenses detenidos en el extranjero”, continuaba el texto.

La policía haitiana mantenía a diez ciudadanos estadounidenses miembros de un grupo cristiano detenidos bajo cargos de tráfico de niños, después de haber intentado abandonar el país con 33 menores haitianos sin ningún documento apropiado, según las autoridades.

Hacia República Dominicana

La ministra de Cultura y Comunicaciones de Haití, Marie-Laurence Jocelyn Lassegue, dijo que los ciudadanos estadounidenses fueron detenidos mientras intentaban el viernes en la noche cruzar a República Dominicana con los niños de entre dos meses hasta 12 y 14 años.

La policía fronteriza “vio un bus con muchos niños. Treinta y tres niños. Cuando le pedimos los documentos por estos menores no tenían ningún tipo de documento”, explicó la ministra.

Los menores se encuentran ahora en un centro de cuidado, pero las autoridades no precisaron dónde, tampoco quisieron adelantar nada sobre una eventual comparecencia ante la corte de los ciudadanos estadounidenses. Una de las detenidas del grupo cristiano de Idaho (noroeste de Estados Unidos) aseguró en medios estadounidenses que se proponían luchar contra el tráfico de niños y que su intención era sólo ayudarlos.

“No tenemos estrictamente nada que ver con (el tráfico de niños). Es exactamente contra lo que intentamos luchar”, se defendió Laura Silsby, en una entrevista aparecida ayer domingo en el diario estadounidense Idaho Press-Tribune.

“Vista la situación caótica en la que el gobierno (haitiano) se encuentra en este momento, queríamos hacer simplemente lo que nos parecía justo”, añadió.

“Dios nos da fuerza y consuelo”, dijo por su parte Carla Thompson, otra de los miembros de la organización religiosa que se llama “New Life Children’s Refuge” (Refugio para la nueva vida de los niños). “Estamos muy bien. Tenemos nuestras biblias con nosotros”.

Robo o secuestro

“Esto es un robo, no es una adopción”, afirmó el ministro haitiano Christallin el sábado tras precisar que “para abandonar Haití un niño necesita una autorización del Instituto de Bienestar Social, que se ocupa de los casos de adopción”.

Los ciudadanos estadounidenses han sido remitidos a la justicia y permanecían detenidos en la dirección central de la policía judicial, en Puerto Príncipe, con dos presuntos cómplices haitianos, dijo a la AFP el director general de la policía, Mario Andresol.

Numerosos niños han sido adoptados desde el sismo que devastó a Haití el 12 de enero pasado, dejando un saldo de 170,000 muertos y más de un millón de personas sin hogar.

Las autoridades estadounidenses exhortaron el miércoles pasado a los futuros padres adoptivos de los niños haitianos a tener paciencia, a la espera de que se pongan en marcha procedimientos “transparentes” para evitar errores y el tráfico de niños.

Por su parte, España informó que había ofrecido a las autoridades haitianas un sistema de identificación genética que permitiría luchar con los traficantes de menores, unas de las grandes amenazas que afronta el país hundido en el caos tras el terremoto del 12 de enero.