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  • AFP

Miles de personas convocadas por el alcalde de Guayaquil y líder de la oposición en Ecuador, el derechista Jaime Nebot, protestaron hoy en esa ciudad contra el presidente Rafael Correa, a quien el dirigente acusó de encabezar una dictadura que pidió combatir.

"Luchemos juntos hasta acabar con la dictadura, no con el presidente", manifestó exaltado Nebot ante la multitud que se congregó en una céntrica avenida del principal puerto ecuatoriano, cuna de Correa. "Más allá de diferencias ideológicas queremos obras, servicios bienestar, seguridad, empleo, éxito, no fracaso a la venezolana, eso jamás", añadió el ex candidato presidencial, alcalde de Guayaquil desde el año 2000.

Nebot convocó la denominada marcha "pacífica y de resistencia" luego de que el gobierno fijara en 175,4 millones de dólares el presupuesto para la ciudad en 2010, cuando él considera que debería rondar los 192 millones. Según la alcaldía, en la protesta participaron unas 300.000 personas.

Desde una tarima, el funcionario aclaró que su exhortación no es para derrocar a Correa, un economista de izquierda en el poder desde hace tres años. "No al golpismo, no a actos infantiles que por estar destinados al fracaso afecten nuestro objetivo, pero sí a la resistencia, a la desobediencia civil cuando fuera necesaria", agregó.

Amenaza con usar la fuerza
Sin embargo, amenazó con usar la fuerza si el presidente le revoca competencias o lesiona los intereses de Guayaquil, de 2,4 millones de habitantes y considerado el único bastión opositor. "Somos gente de paz y trabajo, de progreso, libertad, sólo eso queremos y lo deseamos para el país entero, pero si nos quieren confrontar vamos a confrontar, si la quieren a las malas será a las malas y que asuman desde ahora las consecuencias de esa actitud. La pelea está empezando", advirtió.

"Haga la marcha que haga, no recibirá 20 centavos más de lo que la ley establece", replicó Correa, que tilda de "pelucón" (rico) al alcalde de su ciudad, donde se registran altos niveles de pobreza y desempleo. "Jamás he estado tan optimista como ahora. El año 2010 va a ser fabuloso. Este proyecto político, estos sueños de tantos ecuatorianos, esta ilusión llamada revolución ciudadana, el cambio radical, profundo y rápido de las estructuras tan injustas de nuestro país no lo va a parar nada ni nadie", sostuvo antes de viajar a Cuba para una operación de rodilla.

Nebot no ha dado su brazo a torcer pese a que la oposición se ha debilitado a la sombra de la "revolución ciudadana" de Correa. "Que se oiga en La Habana donde está arrodillado sólo ante Fidel el dictador", afirmó en repetidas ocasiones el alcalde. El funcionario público, quien critica las alianzas del gobierno con Venezuela, Bolivia e Irán, es a su vez acusado por Correa de separatista y de integrar un eje que impulsa planes autonómicos en Venezuela y Bolivia.

La víspera, el presidente señaló estar dispuesto a trabajar con alcaldes "de manos limpias que busquen honestamente el bienestar de sus comunidades, y no protervos fines como separatismo". Los que promocionan la marcha son "pelucones que ni siquiera viven en Guayaquil" y empresarios afectados por políticas gubernamentales como la que eliminó la intermediación laboral, afirmó.

En los últimos días Nebot y Correa se enfrascaron en una costosa guerra mediática abarrotada de denuncias, en la que el gobierno puso de relieve el "chantaje" del municipio en la titulación de predios en barrios populosos.