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  • AFP

Una entusiasta multitud de más de 100.000 personas hacía honor a la orden del 'Rey Momo' -"¡que todo el mundo se divierta!", y bailaba a ritmo de samba en el desfile de 'escolas' en el Sambódromo carioca. Es la tradición de cada año en Rio y una de las mayores fiestas populares del planeta. Doce escuelas de samba, cada una presentando un tema diferente cuidadosamente preparado durante meses, desfilaban por la pasarela de 700 metros del máximo escenario del carnaval.

En las gradas, miles de personas coreaban los 'samba enredo', tema musical que rige cada desfile y que al igual que vestuario, coreografía, creatividad y coordinación, serían evaluados por los jurados que determinarán que agrupación será la campeona este año. Frente a la platea, los llamados 'camarotes' privados propiedad de varias empresas, eran un espectáculo aparte, al que asistían este año varias celebridados como la estrella de la música pop Madonna y la millonaria Paris Hilton.

Es un carnaval especial para Rio de Janeiro, el primero desde que la ciudad fue elegida para ser sede de los Juegos Olímpicos de 2016, y las autoridades se han esforzado por mantener mejor el orden que en anteriores ocasiones.

Un total de 10.000 policías garantizan la seguridad y la alcaldía dispuso mecanismos de control reforzados para el tránsito, los desplazamientos en la vía pública y la organización del multitudinario carnaval callejero que, gratuito, lleva a millones de personas a las calles.

'Reina de la batería', una pequeña de siete años
El espectáculo en el Sambódromo no estuvo exento de polémicas por la decisión de la escola Viradouro de poner como 'reina de la batería' (percusión) -un papel que tradicionalmente desempeñan sensuales mujeres- a la pequeña Julia Lira, de siete años, hija del presidente de la agrupación.

El Consejo Estatal de Defensa del Niño y el Adolescente cuestionó su designación, pero la justicia local decidió finalmente autorizar que la niña desfilara.

Cada noche, los desfiles se extienden por casi diez horas a partir de las 21H00 locales (00H00 GMT). Las agrupaciones cuentan con entre 65 y 82 minutos para desplegar todo el esplendor de sus carrozas, el brillo de sus vestuarios, y la sensualidad de sus bailarines.

Salgueiro, campeona en 2009 por novena vez, defendía en esta ocasión su cetro ante rivales como las tradicionales Portela (21 cetros, la mayor ganadora), Mangueira (15) y Beija Flor (11).

Los homenajes
El desfile fue inaugurado por una escola tradicional pero que tuvo que pelear para subir desde la segunda categoría a la división de privilegio, Unión da Ilha, que homenajeará a España a través de Don Quijote de la Mancha. Le seguían en la primera noche Imperatriz Leopoldinense que hablaba de la religiosidad de los brasileños, mientras que la tercera en desfilar, Unidos da Tijuca, se refería a los misterios de la humanidad. Viradouro cantaba "México, el paraíso de los colores, bajo el signo del sol", seguida por Salgueiro con un homenaje a los libros, y Beija-Flor cerraba con un tributo a Brasilia en sus cincuenta años de existencia.

Mañana, Mocidade Independente mostrará que alcanzar el paraíso no pasa por lo material; Porto da Pedra abordará los ciclos en la moda; la popular Portela dirá que la tecnología permite aproximar a las personas y buscar la igualdad entre ellas; Grande Río homenajeará al Sambódromo en sus 25 años recordando viejos desfiles, al tiempo que Vila Isabel le cantará al poeta sambista Noel Rosa. El cierre corresponderá a la tradicional Mangueira que "será música de Brasil", un tributo a la música popular brasileña en todos sus estilos.

El lujoso despliegue de las escuelas de samba, que llegan a gastar hasta 4,5 millones de dólares en sus espectáculos, tendrá lugar bajo un intenso calor que en las últimos semanas llegó a provocar sensaciones térmicas de más de 50 grados centígrados.