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  •   HAJI QARI SAHEB  |
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  • AFP

Una vasta ofensiva liderada por Estados Unidos logró expulsar a los talibanes de casi toda la región de Marjah, un bastión islamista en el sur de Afganistán, al cabo de tres días de operaciones, aseguraron hoy fuentes militares afganas.

El balance de bajas militares de la llamada operación Mushtarak ("Juntos") es de 27 talibanes y dos soldados de la OTAN muertos -un estadounidense y un británico-, según el ejército afgano, así como de al menos 12 civiles alcanzados ayer por cohetes de la coalición internacional que erraron su blanco.

"Todas las zonas de Marjah y de la región aledaña de Nad Ali han sido tomadas por las fuerzas combinadas", manifestó el general Aminulá Patiani, comandante de las tropas afganas en la "Operación Mushtarak", antes de agregar: "Casi todo Marjah y Nad Ali están bajo nuestro control". "Los talibanes han salido de la zona, pero la amenaza de bombas de fabricación casera sigue existiendo", indicó el general, que habló en Lashkar Gah, la capital de la provincia de Helmand, donde se halla Marjah.

"Pensamos anunciar hoy el fin de la operación", aseguró por su lado un alto funcionario del ministerio afgano de Defensa, que requirió el anonimato. Un oficial del cuerpo de Marines estadounidenses, que dirige la operación, indicó sin embargo que sus hombres se enfrentaban a una "dura resistencia" en algunos lugares del distrito de Nad Ali.

Operación Mushtarakes, la más importante en términos de efectivos
La ofensiva, descrita por algunos militares de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, como la más importante en términos de efectivos en ocho años de guerra en Afganistán, fue lanzada la noche del viernes al sábado por unos 15.000 soldados afganos y de las fuerzas internacionales. El objetivo de la operación Mushtarak es, ante todo, recuperar esta zona en el corazón de la provincia de Helmand, feudo de los rebeldes y gran productora de amapola, materia prima del opio y luego de la heroína, que constituye la principal fuente de ingresos de los talibanes.

Una vez desalojados los talibanes, la segunda fase de la operación debería permitir restaurar la autoridad del gobierno de Kabul en la región, según la OTAN y las autoridades afganas. Desde que terminó la segunda jornada del ataque, tanto estadounidenses como responsables militares de la OTAN habían expresado su satisfacción por la manera en que se desarrollaba la operación.

La ofensiva avanza "bien", había afirmado el consejero de Seguridad Nacional del presidente Barack Obama, el general James Jones. Además de 4.400 soldados afganos, la casi totalidad del resto de los 15.000 militares que operan en Marjah son norteamericanos o británicos.

Los talibanes jamás han opuesto resistencia frontal a las precedentes ofensivas en el sur o en otras partes del país, optando por una táctica de acoso, antes de replegarse hacia las montañas o mezclarse con la población. Un comandante talibán, el molá Abdul Rezaq Ajund, había ironizado ayer sobre esta "operación de propaganda" y la "toma de un pequeño pueblo, mediatizada por las televisiones".

Varios expertos y responsables de los servicios de inteligencia occidentales opinan que Marjah es solamente un feudo talibán entre muchos otros en el sur del país.

La insurrección de los talibanes ganó en intensidad en los dos últimos años y se extendió a la casi totalidad del país. Los talibanes han multiplicado los ataques audaces, incluso en el corazón mismo de Kabul. En lo que va de año, 74 soldados extranjeros murieron en Afganistán, según el sitio especializado icasualities.org. 2009 ya había sido de lejos el más sangriento en ocho años de guerra, con 520 muertos entre las fuerzas internacionales.

Hoy partió un grupo de 40 militares portugueses a Afganistán, donde prepararán la llegada de nuevos refuerzos antes de marzo, informó el Estado Mayor de las fuerzas armadas portuguesas.