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  • AFP

La muerte del preso político cubano Orlando Zapata Tamayo después de casi tres meses de huelga de hambre desató hoy una ola de indignación en el movimiento disidente, que denunciaba nuevos arrestos para impedir acudir al sepelio, mientras el presidente Raúl Castro se defendía afirmando que Cuba no es Guantánamo.

"No existen torturados, no hubo torturados, no hubo ejecución. Eso sucede en la base de Guantánamo", afirmó Raúl al "lamentar" el fallecimiento en un acto celebrado en el puerto de Mariel, 50 km de La Habana, junto con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, según una nota de la cancillería.

Primer opositor cubano que muere en prisión en casi cuatro décadas, arrestado en 2003 y condenado a 32 de años acusado de "desacato" y otros cargos, Zapata Tamayo murió ayer en un hospital de La Habana y su cuerpo fue trasladado a Banes, 850 km al este de La Habana, en la provincia de Holguín, donde será sepultado.

"Mi hijo fue torturado"
"Mi hijo perdió la vida, fue un asesinato premeditado. Mi hijo ha sido torturado en todo el tiempo que ha estado por las prisiones, ha sido objeto de sufrimiento para esta familia. Con mi dolor profundo, pido al mundo que exijan la libertad de los demás presos", señaló Reina Luisa Tamayo, madre de Zapata, en el blog Generación Y, en una grabación en la que no se le ve el rostro.

Más de 30 opositores fueron detenidos temporalmente o retenidos en sus casas para evitar que acudan al funeral de Zapata, reconocido por Amnistía Internacional como "prisionero de conciencia", afirmó el coordinador de la ilegal Comisión de Derechos Humanos, CCDHRN, Elizardo Sánchez.

"Funeral simbólico"
En La Habana, ex presos políticos y opositores se congregaban en casa de una de las líderes del movimiento de Damas de Blanco -esposas de prisioneros- en lo que denominaron un "funeral simbólico" que mantendrán hasta que sea sepultado en Banes, y abrieron un libro de condolencias.

"Hemos perdido un compañero valioso, prácticamente lo han dejado morir, en un acto atroz por parte del gobierno cubano. Lo conocí, estuve con él en una prisión de La Habana. La democracia está de luto", señaló Carmelo Díaz, del grupo de los 75, en el acto que realizan en la casa de las Damas de Blanco.

Unas cinco representantes de las Damas de Blanco partieron la anoche rumbo a Holguín para acompañar en el entierro a su madre. "Ya él está muerto, pero muchos presos están enfermos y deberían estar en sus casas porque no hicieron nada, vamos a ver si Lula se interesa por esto", declaró Berta Soler, integrante de este grupo.

El Gobierno no reconoce presos políticos en Cuba -unos 200, según la CCDHRN- y los considera "mercenarios" al servicio de Estados Unidos, que destina 50 millones de dólares a los grupos opositores. "No era un terrorista, ni conspirador, ni usó la violencia", sostuvo el líder del Movimiento Cristiano Liberación, Oswaldo Payá, premio Sajarov-2002 del Parlamento Europeo.

Reclamo internacional para la liberación de presos políticos
La muerte del opositor ocurrió cuando llegaba al país Lula, a quien 50 presos políticos habían pedido en carta abierta que intercediera ante Raúl Castro por la liberación de los prisioneros y se interesara en el caso de Zapata.

El fallecimiento de Zapata motivó hoy el reclamo de liberación de los presos políticos cubanos por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, así como la condena del exilio cubano en España y Miami. "La muerte de Orlando Zapata Tamayo pone de relieve la injusticia de que Cuba tenga a más de 200 presos políticos que deberían ser liberados sin demora", afirmó el portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Philip Crowley.

Amnistía Internacional manifestó que "es una terrible muestra de la continua represión política a los disidentes en Cuba". Zapata es el primer preso político que muere en las cárceles desde que falleció en 1972 el opositor Pedro Luis Boitel, tras 53 días en huelga de hambre.

La oposición cubana está balcanizada en pequeños grupos que el Gobierno llama "grupúsculos" y es practicamente desconocida por la población.