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El gran terremoto de 8.8 grados en la escala Richter que sacudió la madrugada del sábado a Chile provocó una gran ola de expresiones de solidaridad en todo el mundo, pero también medidas de alerta a lo largo de todos los países ribereños del Pacífico, por temor al tsunami que provocó el sacudión de la tierra.

Pese a la potencia del sismo, el maremoto parece solo haber afectado fuertemente a la isla chilena de Robinson Crusoe, pero desde Nueva Zelanda, al otro lado del Pacífico, donde se dio alerta de tsunami, el tamaño de las primeras olas apenas alcanzaron en las primeras horas del domingo, unos 20 centímetros al alcanzas las islas Chatham, al este, sin embargo, las autoridades locales esperan olas mayores.

Las costas orientales de Nueva Zelanda se mantenían bajo alerta de tsunami, y se esperaba que olas de hasta tres metros golpearan las islas Chatham y la península de Banks, cerca de la principal ciudad de la Isla Sur, Christchurch.

“Las mayores olas se esperan entre seis y doce horas después de las primeras”, dijo en un comunicado el ministerio de Defensa Civil. Los residentes de las islas Chatham han sido evacuados a zonas más altas, horas antes de que llegaran las primeras olas generadas por el sismo en el otro extremo del Océano Pacífico.

El terremoto de magnitud 8.8 que azotó Chile en la madrugada del sábado mató a al menos 214 personas y provocó alertas de tsunami en numerosos puntos del Pacífico.

Japón, Australia y Filipinas mantenían este sábado alertas de tsunami tras el sismo que sacudió Chile.

Por su lado, las autoridades de la Polinesia Francesa levantaron a las 11H20 locales (21H20 GMT) el alerta de tsunami para las islas Marquesas el último de los cinco archipiélagos que aún estaba en alerta.

El archipiélago de las islas Marquesas, en el noreste de Polinesia, fue alcanzado el domingo entre las 07H00 y las 08H00 (17H00-18H00 GMT del sábado) por una serie de olas de casi dos metros, tras el sismo ocurrido en Chile.

Algunos barcos sufrieron daños menores y no se registraron víctimas ni daños graves. El mar se retiró en algunos lugares hasta 15 metros entre una y otra ola, provocando remolinos. En una de las islas, Hiva Oa, se observaron olas de hasta cuatro metros de altura.

Las islas de Tahití y Moorea, donde se concentra la mayor parte de la población polinesia, fueron alcanzados a las 08H00 (18H00 GMT) por algunas olas de menos de 50 centímetros.

Antes el tsunami de poca amplitud y olas de menos de un metro alcanzó a las 06H30 locales (16H30 GMT) el archipiélago de las Gambier en la Polinesia francesa, sin provocar daños importantes, informaron las autoridades francesas.

La alerta de tsunami había sido activada a las 02H00 (12H00 GMT), tras el sismo en Chile que causó 147 muertos según un balance provisional oficial.

Las sirenas habían comenzado a sonar en Polinesia a partir de las 04H00 (14H00 GMT) y vehículos equipados con altavoces despertaron a la población. En Tahití, como en el resto de Polinesia, la circulación está prohibida a menos de 500 metros de las costas desde la madrugada. Las escuelas están cerradas.

Un vuelo de la compañía Air Tahiti Nui, que debía llegar el sábado por la mañana a Tahití, fue desviado hacia Hawai y Bora Bora, que sería la última isla de Polinesia francesa en ser alcanzada. El alto Comisariado mantiene la alerta en toda la Polinesia. Varios miles de personas fueron evacuadas hacia las partes altas de Tahití, pero algunos habitantes de las zonas costeras rechazaron dejar sus casas por temor a ser robados.

Mientras, las autoridades de Filipinas lanzaron una alerta a las localidades del este del archipiélago para preparar una posible evacuación el domingo tras el potente sismo que sacudió Chile provocando olas de tsunami a través del Océano Pacífico.

No hubo evacuación
“No se lanzó ninguna orden de evacuación pero las comunidades establecidas en la costa este del país deben esperar mayores informaciones y prepararse para una posible evacuación”, indicó el organismo. Los países asiáticos, muy sensibles a estos fenómenos después del maremoto que el 26 de diciembre de 2004 causó más de 220.000 muertos en el océano Indico, estaban preparados para activar los planes de urgencia implantados tras esa catástrofe.

En Tokio, un responsable de los servicios meteorológicos, Yasuo Sekita, pidió a la población “que se mantenga alerta”. De producirse el tsunami, el fenómeno podría alcanzar las costas japonesas el domingo a media jornada (hacia las 03H00 GMT).

En Ecuador y Perú, las autoridades locales dijeron que el peligro había pasado. La secretaria de Gestión de Riesgos (Defensa Civil) de Ecuador, María del Pilar Cornejo, explicó que “fue levantada la alerta de tsunami para las islas Galápagos y la costa de Ecuador porque ya pasó la ola”.

Mientras en Guatemala y Nicaragua, por su lado, suspendieron las alertas de posible tsunami en sus costas que habían lanzado unas horas antes en la jornada. Costa Rica la descartó de plano. Mientras, desde Washington, el presidente Barak Obama dijo que Estados Unidos “está listo” para ayudar a las autoridades chilenas en las operaciones de salvamento y reconstrucción tras el fuerte terremoto de magnitud 8,8 que sacudió el país.

“Estados Unidos está listo para aportar su ayuda a las operaciones de rescate y reconstrucción y tenemos recursos que pueden ser desplegados si el gobierno chileno solicita nuestra ayuda”, dijo Obama durante una breve aparición en el exterior de la Casa Blanca.

“He sido informado hoy (sábado) por mi equipo de seguridad nacional de las acciones tomadas para proteger a nuestros conciudadanos y para ayudar a nuestros amigos chilenos”, agregó.

“Las primeras informaciones indican que cientos de personas perdieron la vida en Chile y que los daños son severos”, prosiguió el mandatario, que presentó, en su nombre y el de su esposa Michelle, sus “más profundas condolencias al pueblo chileno”. El último balance provisorio de las autoridades chilenas cifraba en 147 el número de víctimas.

“Las autoridades estadounidenses se preparan para un tsunami que podría alcanzar las costas estadounidenses más tarde durante la jornada”, añadió Obama, que citó específicamente Hawai, donde nació, así como la isla de Guam y el archipiélago de Samoa, y pidió a la población que siga las instrucciones de las autoridades locales.

Desde Managua, el presidente Daniel Ortega, expresó el sábado sus condolencias y solidaridad al Gobierno y pueblo de Chile por los muertos y enormes daños materiales provocados por el potente sismo de 8,8 grados que sacudió el país, informó la primera dama, Rosario Murillo.

El presidente paraguayo, Fernando Lugo, pro su parte instó a los paraguayos a rezar por Chile ante la noticia del sismo que afectó al país este sábado y que dejó al menos 147 muertos y dijo “vayan a sus casas y cuando estén reunidos en sus mesas oren por los hermanos chilenos y recuerden también al pueblo de Haití que también sigue sufriendo”.