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  • AFP

Unos siete vuelos clandestinos violan a diario el espacio aéreo costarricense, en particular sobre la zona del Pacífico, y las autoridades apuntan a que la mayoría están relacionados con el narcotráfico, informa hoy el diario La Nación.

Autoridades de Estados Unidos han alertado al país sobre los vuelos clandestinos gracias a la instalación de un moderno radar en El Salvador, que cubre todo Centroamérica, según el diario. El moderno radar instalado en el aeropuerto internacional Juan Santamaría, a 20 km de la capital, solo cubre el 70% del país debido a su accidentada orogafría.

Por ello, en la zona del Pacífico, el radar no detecta las aeronaves que vuelan a menos de 7.000 pies. Y es, precisamente en esta región, sobre todo en el Pacífico sur y en Guanacaste, en el Pacífico norte, donde, según los informes policiales, el narcotráfico internacional emplea una "franja aérea" para el trasiego de cocaína desde Sudamérica.

En la mayoría de los casos, las incursiones de estos aviones clandestinos se realizan en zonas alejadas, donde hay pistas de aterrizaje en funcionamiento, muchas de ellas privadas y sin vigilancia policial, agrega.

Con excepción de los tres aeropuertos más importantes del país -el internacional Juan Santamaría y Tobías Bolaños (vuelos internos), ambos en la capital, y el también internacional Daniel Oduber, en Liberia, no hay autoridades que regulen la entrada y salida de las aeronaves en ninguna de las 120 pistas autorizadas, de las que 26 son de administración estatal, según el diario.

Las autoridades costarricenses esperan que el gobierno estadounidense pueda reinstalar un radar en el país, que funcionó hasta 1995, como parte de un paquete de ayuda ofrecido a Costa Rica, según el diario. Dicho radar podría detectar cualquier aparato, independientemente de la altura a la que vuele en cualquier punto de las costas de Guanacaste y Puntarenas, en el oeste que actualmente son "tierra de nadie", según las autoridades costarricenses citadas por el diario.