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  • AFP

Varios cientos de miles de personas han sido evacuadas hoy de las costas del norte de Japón, donde varios maremotos de más de un metro de altura golpearon su litoral del Pacífico como consecuencia del violento sismo de Chile.

El nivel del mar subió bruscamente. Los diques no pudieron contener las aguas que cubrieron los muelles de varios puertos en la costa septentrional, pero por el momento no se tiene constancia de víctimas ni de daños importantes.

La Agencia Meteorológica japonesa preveía un maremoto de grandes proporciones a raíz del sismo de magnitud 8,8 registrado en Chile, por lo que emitió muy temprano y por primera vez en 15 años una alerta "roja" por tsunami, el nivel más alto previsto para olas de tres metros. Pero a las 10H01 GMT las autoridades bajaron a "normal" el nivel de alerta, pese a que el centro estadounidense la suspendía para todos los países con costas en el Pacífico.

La medida afecta a las tres prefecturas de Aomori, Iwate y Miyagi, al norte de la isla principal de Honshu, las más expuestas al peligro de fuerte maremoto, acompañado por olas de tres metros de alto o de incluso más, según la Agencia Meteorológica japonesa. Con todo, el nivel "normal" de alerta de tsunami no significa una suspensión de las recomendaciones de precaución difundidas por las radios, las televisiones y las autoridades locales, ya que otros maremotos pueden alcanzar Japón en las próximas horas, según la Agencia.

Olas llegan atrasadas
En estas tres prefecturas, 320.000 personas recibieron orden de evacuar las zonas costeras y de resguardarse en colegios y edificios públicos donde se habían almacenado mantas, agua y comida. "Las olas llegaron aproximadamente una hora más tarde de lo previsto", declaró Yasuo Sekita, un responsable de la Agencia Meteorológica.

En el puerto de Kuji (prefectura de Iwate), el nivel del mar subió repentinamente 120 centímetros a las 06H49 GMT, cuarenta minutos después de un maremoto de 90 cm, afirmó la Agencia. Se habían registrado otros de menor magnitud en varios puntos de la costa del Pacífico a partir de las 04H47 GMT.

En el puerto de Otsuchi, de la misma prefectura, una sonda midió una elevación de las aguas de 145 cm, pero la Agencia Meteorológica no lo ha confirmado. Un tsunami de más de un metro es suficiente para provocar graves inundaciones y dañar los barcos amarrados en puerto. "No se acerquen a las costas por nada del mundo", había recomendado el primer ministro Yukio Hatoyama en un mensaje televisado. "No debemos bajar la guardia", había dicho con semblante serio.

El ministerio de Defensa había ordenado patrullas aéreas en el litoral Pacífico de Japón, de 3.000 km de largo, en previsión de tsunamis. También se suspendió el tráfico en varias líneas de ferrocarril y se cerró parcialmente una autopista entre Tokio y Nagoya (centre). En cambio, los trenes de alta velocidad circularon normalmente y el tráfico en el aeropuerto de Tokio-Haneda no sufrió cancelaciones.

En 1960, unas 140 personas perecieron en Japón por un tsunami causado por un terremoto de magnitud 9,5 en Chile, el más violento jamás registrado en el mundo. "En aquel entonces vi el mar retirarse a lo lejos y los peces saltar sobre la arena", recuerda Matsuko Shiba, de 79 años, sentada sobre una manta en un gimnasio de Minami Sanriku, prefectura de Miyagi.