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  • AFP

La oposición de izquierda y los ecologistas derrotaron hoy en la primera vuelta de las elecciones regionales en Francia a la derecha gobernante, confirmando, pese a una fuerte abstención, el voto sanción contra el presidente Nicolas Sarkozy, en la mitad de su mandato.

Según datos de TNS-Sofres y OpinionWay, el Partido Socialista, PS, obtenía entre el 28,4% y el 30% de los sufragios, Europa-Ecología (entre 12,3% y 13,6%) y el Frente de Izquierda (entre 5,3% y 6,2%) mientras que la gobernante Unión para un Movimiento Popular, UMP, de derecha, recibía entre el 26,5% y el 27,3%.

Las cifras de los dos institutos difundidas por los canales de televisión a las 20H00 locales (19H00 GMT) tras el cierre de los colegios electorales, otorgan al Frente Nacional, FN, de ultraderecha, el 11,6% y el 12%, superando las previsiones de los sondeos previos al comicio. "El Partido Socialista es el primer partido de Francia", se congratuló el ex número uno socialista, Francois Hollande.

Su sucesora al frente del partido, Martin Aubry, interpretó el resultado como un mensaje de "los franceses (que) nos han dicho: 'no queremos más una política injusta e ineficaz. No queremos más esta política que rompe lo que Francia más quiere, su modelo social, la igualdad, la fraternidad'". Aubry se juega en estas elecciones su liderazgo al frente del partido, del cual quiere ser la abanderada en las elecciones presidenciales de 2012.

"Es un voto de sanción severo contra el gobierno del presidente Sarkozy", afirmó Segolene Royal, rival de Aubry en el seno del PS y reelegida al frente de la región Poitou Charentes, de centro.

La cifra obtenida por la UMP, que controla sólo dos de las 26 regiones (Córcega y Alsacia), es un resultado históricamente bajo para una mayoría en el poder y un revés para Sarkozy, que atraviesa el ecuador de su mandato con su más baja tasa de popularidad (41%).

44 millones de franceses habilitados para votar
Más de 44 millones de franceses estaban habilitados hoy para elegir por un mandato de cuatro años a 1.880 diputados provinciales de las 26 regiones de Francia y ultramar, encargados del desarrollo económico, urbano y de las áreas de transportes, educación, cultura y deportes de las regiones francesas. Sin embargo, uno de cada dos franceses decidió no ir a votar, lo que generó una abstención récord del 52%, según las estimaciones de los institutos encuestadores (en 2004 fue del 39,16%).

El primer ministro francés, Francois Fillon, relativizó los resultados de la primera vuelta y consideró que la "baja participación no permite sacar una conclusión nacional". De cara a su electorado aseguró que "todo está abierto" para la segunda vuelta del próximo domingo 21 de marzo.

Desde hace semanas, los institutos de opinión y la prensa hablan de una "derrota anunciada" de la derecha, que pondría fin a la "política voluntarista" que en mayo de 2007 puso en marcha Sarkozy, que ha afirmado que recién a fines del año próximo dirá si aspira a su reelección en 2012.

En Ile de France, región en la que se encuentra París, la UMP obtenía entre 29% y 30%, y el PS y Europa Ecología, que ya iniciaron negociaciones para la segunda vuelta, obtenían respectivamente el 28% y el 17%. En la región Provenza-Alpes-Costa Azul, el FN obtenía el 20% de los votos según TNS-Sofres y las listas UMP y PS estaban codo a codo.

Detrás de una pancarta que rezaba "No al islamismo", prohibido por la justicia el viernes, el propio líder del FN, Jean Marie Le Pen, se indignó contra quienes "como el presidente Sarkozy" afirmaron que su partido estaba "muerto y enterrado".

La campaña por las regionales, sin demasiado contenido ni debate, estuvo marcada por encuestas y ataques mutuos, de espaldas a las consecuencias de la crisis económica en Francia donde el desempleo afecta a 2,7 millones de personas (casi 10%).