•   SAN SALVADOR /EFE  |
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Un año después de ganar los comicios del 15 de marzo de 2009 en El Salvador, el FMLN y el presidente Mauricio Funes han dejado al descubierto su falta de sintonía, en especial en una visión política que pone a la ex guerrilla del lado de Venezuela y al segundo del de EU y de Brasil.

Hoy lunes se cumplen doce meses desde que Funes derrotó en las urnas como candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) a Rodrigo Ávila, de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), en lo que supuso el fin de 20 años ininterrumpidos de gobiernos de la derecha.

El triunfo de Funes, no militante del FMLN, supuso un paso definitivo en el éxito del proceso de paz tras la guerra civil entre 1980 y 1992.

En los comicios de 2009, la ex guerrilla logró alcanzar por la vía democrática el Gobierno con un 51.32% de los votos.

Pero el aniversario llega en medio de un entorno complejo, en el que la pareja Funes-FMLN ha debido capear los problemas de un país gravemente afectado por la crisis económica internacional, y ante el escepticismo de quienes señalan la inexperiencia como el principal enemigo para su propuesta de cambio.

“La novia y el novio sabían que tenían sus diferencias, pero no se supieron medir. Funes no pensó o no llegó a estudiar lo suficiente que el FMLN iba a ser tan rápido y tan directo de querer avanzar al socialismo del siglo XXI” que propone Venezuela, declaró a Efe el analista político Rafael Castellanos.