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  • AFP

Francia y España acusaron hoy a ETA del asesinato de un policía francés, por primera vez en la historia de la organización armada separatista vasca, durante un tiroteo registrado anoche en un suburbio de París. Aunque ETA ya hirió en el pasado a policías o gendarmes franceses, es la primera vez que uno de ellos, un cabo primero de 52 años, muere por sus disparos. Durante el tiroteo fue detenido un hombre de 27 años que declaró su pertenencia a ETA. Al menos otras cinco personas, entre ellas una mujer, se dieron a la fuga.

El presidente francés Nicolas Sarkozy acusó directamente a "un comando terrorista de ETA" y expresó su deseo de que "los otros miembros del comando sean detenidos rápidamente, llevados ante la justicia y castigados severamente".

El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, atribuyó el asesinato a una "acción criminal de la banda terrorista ETA" y manifestó su "solidaridad y reconocimiento a Francia" por su lucha contra esta organización armada.

Detenido es procesado por actos de "kale borroka"
Según una fuente judicial española, el detenido es Joseba Fernández Aspurz, objeto de dos procesamientos en la Audiencia Nacional por actos de "kale borroka", como se denomina en euskera la violencia urbana perpetrada por jóvenes radicales independentistas vascos, en marzo y septiembre de 2008. La justicia española pidió formalmente la entrega a España de Aspurz, que hoy seguía en detención provisional.

Los hechos tuvieron lugar ayer en torno a las 18H00 GMT de resultas de un "control que terminó mal", resumió una fuente judicial francesa. Una patrulla policial de la comisaría de Dammarie-les-Lys, a unos 50 km al sudeste de París, advierte un vehículo en un camino. Se acercan y ven a cuatro personas, una de ellas mujer, que llenan los depósitos de cuatro coches. Los policías intervienen, los desarman y comienzan a esposarlos. Llegan entonces dos vehículos más. Acto seguido se produce un tiroteo en el que Jean-Serge Nérin, padre de cuatro hijos, resulta mortalmente herido por tres balas en el tórax a pesar del chaleco antibalas.

Los agentes se incautaron de un arma corta de calibre 357 Magnum, cuyo número de serie fue limado. Según una fuente judicial española, el arma formaba parte de los 350 revólveres y pistolas robados por un comando de ETA el 23 de octubre de 2006 en Vauvert, cerca de Nîmes, en el sur de Francia.

Los ocupantes de los dos vehículos, cuyo número no se ha precisado, se dieron a la fuga y llevaron con ellos a una de las cuatro personas desarmadas por los policías. Otros dos consiguieron huir a pie. Los seis vehículos fueron robados a mano armada poco antes del tiroteo en un comercio de coches de segunda mano. Los autores ataron a un empleado.

Los etarras, que usan Francia como retaguardia, sobre todo para almacenar material, suelen ser detenidos en posesión de coches robados. En lo que va de año, 34 presuntos etarras fueron detenidos, siete de ellos en Francia, según el ministerio del Interior español.

El ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, acudió a la comisaría de Dammarie-les-Lys, frente a la cual los policías prevén concentrarse esta noche.

Zapatero y Sarkozy "redoblan" esfuerzos contra ETA
Hoy, Zapatero y Sarkozy acordaron "redoblar" esfuerzos contra ETA. Mañana Nicolas Sarkozy visitará a la familia de la víctima, a la que Zapatero envió un telegrama en el que dice: "Hoy, España le llora como si fuera un miembro de sus propias fuerzas y cuerpos de seguridad".

Batasuna, el ilegalizado brazo político de ETA, manifestó en Bayona, Francia, su "profunda aflicción" en un comunicado en el sostiene que "según fuentes policiales, se trataría de un enfrentamiento fortuito". El partido vascofrancés Abertzaleen Batasuna, AB, también insistió en la tesis del "acontecimiento fortuito" pero estima que "ETA debe poner fin a la lucha armada".

Por la noche, hora francesa, 600 policías se concentraron frente a la comisaría de Dammarie-les-Lys para expresar su apoyo a la familia del cabo y, para el día del funeral, el principal sindicato de policías convocó una jornada "de duelo".