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  • AFP

Estados Unidos no representa ninguna amenaza militar para Nicaragua que justique su adhesión a un frente armado conjunto con Venezuela y resto de países miembros del ALBA, aseguró el embajador estadounidense en Managua Paul Trivelli este martes.

"Para Nicaragua, Estados Unidos no debe representar ninguna amenaza en un plan de invasión de ataque, ni de nada" que merezca crear un frente regional militar de esa naturaleza, dijo el embajador a periodistas.

Al contrario, "tenemos una relación satisfactoria de trabajo" con el gobierno de Daniel Ortega, sandinista, sobre la base de programas de cooperación, económico, social, militar e institucional que ascienden a 30 y 40 millones de dólares al año, aseguró.

Trivelli sentó la posición de su gobierno ante el "sorprendente" anuncio hecho por el presidente venezolano Hugo Chávez sobre la necesidad de articular a las fuerzas armadas de la Alternativa Bolivariana para las Américas, ALBA, que lidera Venezuela con el apoyo de Cuba, Bolivia, Nicaragua y Dominica.

Chávez hizo la propuesta durante una visita de Ortega, que la acogió como un mecanismo para defender a Venezuela o cualquier país miembro del ALBA de eventuales amenazas de Estados Unidos o sus aliados en la región.

"No nos consideramos nosotros enemigos de Nicaragua. Tenemos una relación satisfactoria con este gobierno, hay muchos lazos históricos, familiares y económicos", replicó el embajador.

Señaló que la Casa Blanca ha podido "establecer una relación con la nueva administración" del izquierdista Frente Sandinista, FSLN, así como con su ejército y policía, dejando atrás las diferencias que tuvieron en el pasado, durante la revolución que Ortega dirigió en la década de 1980.