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  • AFP

La conversación entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, no dio señales de poner punto final a la polémica entre ambos países sobre los asentamientos israelíes en Jerusalén Oriental. Obama mantuvo ayer un diálogo "honesto" y "franco" con el primer ministro israelí, a quien pidió tomar medidas que generen confianza, informó hoy la Casa Blanca.

En una señal del frágil estado de las relaciones entre Estados Unidos e Israel, la Casa Blanca no siguió el protocolo que habitualmente observa para la visita de un mandatario: no hubo declaraciones conjuntas a la prensa ni sesión de fotografías.

El portavoz estadounidense Robert Gibbs declaró, pasadas 15 horas después del encuentro, que la delegación de Netanyahu mantenía conversaciones adicionales con autoridades del gobierno estadounidense, entre las cuales se halla el enviado especial para Medio Oriente, George Mitchell. Gibbs describió la conversación como un "diálogo honesto y franco que continúa" sobre las relaciones entre Israel y Estados Unidos, seguridad regional y esfuerzos que tiendan a la paz entre palestinos e israelíes.

Por su parte, la oficina del primer ministro israelí se limitó a difundir un comunicado lacónico, donde afirma que hubo una "buena atmósfera" en los encuentros entre Netanyahu y Obama.

Ayer, medios israelíes ventilaron el aval de la alcaldía de Jerusalén para la construcción de 20 viviendas en el sector este de la ciudad, anexado por Israel en 1967. Fue el anuncio de la construcción de 1.600 viviendas en ese lugar, durante la visita del vicepresidente estadounidense Joe Biden, lo que dio origen a la actual crisis diplomática.

Obama pidió anoche a Netanyahu que "tome medidas que generen confianza (...) para poder progresar", añadió el portavoz. No obstante, todavía existen varios "desacuerdos", como sobre el tema de las construcciones que el Estado hebreo lleva adelante en el este de Jerusalén.

"Tenemos una unión fuerte con un aliado fuerte, compartimos grandes preocupaciones sobre la seguridad de Israel y existe un vínculo inquebrantable entre el pueblo israelí y estadounidense", agregó Gibbs. "Hay áreas en las que estamos de acuerdo y otras en las que estamos en desacuerdo. Éstas fueron discutidas la víspera por el presidente (Obama) y el primer ministro israelí".

Pocas horas después de la reunión, hoy, Obama conversó sobre Medio Oriente y nuevas sanciones contra Irán con su par francés Nicolas Sarkozy, la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro británico Gordon Brown por videoconferencia, informó la Casa Blanca. Los cuatro dirigentes discutieron las "próximas medidas" que debería tomar la comunidad internacional hacia Irán, así como sobre el proceso de paz en Medio Oriente y asuntos económicos, subrayó el portavoz Robert Gibbs. Merkel, Sarkozy y Brown también felicitaron al presidente estadounidense por la aprobación de su reforma del sistema de salud, aprobada el domingo por el Congreso y promulgada el martes.

Los mandatarios mantuvieron estas conversaciones en momentos en que Estados Unidos busca un amplio apoyo a favor de las nuevas sanciones que quiere imponer a Irán por su programa nuclear. Esta tarde, representantes de seis potencias mundiales (Gran Bretaña, China, Francia, Alemania, Rusia y Estado Unidos) tuvieron una conferencia telefónica sobre las sanciones propuestas por la ONU hacia Irán, señaló Mark Lyall Grant, el representante británico en la ONU.