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  • AFP

China volvió a llamar a una "solución pacífica" de las tensiones generadas por el programa nuclear iraní, en momentos en que el negociador iraní a cargo de ese expediente iniciaba una visita a Pekín y que el presidente Hu Jintao confirmó su asistencia a una cumbre nuclear en Washington.

La noticia de que Pekín aceptará entablar "negociaciones serias" en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, como lo reveló la embajadora estadounidense en Naciones Unidas, Sudan Rice, fue recibida con beneplácito por los miembros del Consejo, pero China, único de los cinco miembros con veto en oponerse a nuevas sanciones, insistió que trabajaría por una "solución pacífica".

"En la cuestión nuclear iraní, China seguirá obrando a favor de una solución pacífica", aseguró el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Qin Gang, poco después del arribo del jefe de los negociadores nucleares iraní, Said Jalili.

Las declaraciones del portavoz de la cancillería enfriaron las ilusiones occidentales, que presionan por nuevas sanciones. "Siempre hemos abogado por una solución pacífica en este caso, y seguiremos haciéndolo", insistió Qin Gang agregando que la crisis debería resolverse por la "vía diplomática".

En los dos últimos días, los países occidentales, encabezados por Estados Unidos, presionaron para hacer adoptar rápidamente sanciones internacionales contra Irán, sospechoso de desarrollar el arma atómica bajo pretexto de un programa nuclear civil.

El presidente norteamericano Barack Obama afirmó el martes que esperaba la adopción de sanciones en las próximas semanas. En tanto, la canciller alemana Angela Merkel mantuvo hoy una "detallada y amistosa" conversación con el primer ministro chino, Wen Jiabao, según un comunicado, en la que se trató el tema de las sanciones contra Irán.

Alemania y los cinco miembros del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña) llevan varios meses de conversaciones con Teherán sobre su programa nuclear. Últimamente, Berlín -reemplazado por Pekín como el primer socio comercial de Teherán- endureció su postura abogando por una nueva ronda de sanciones.

El gobierno iraní, por su parte, consideró "ineficaz" la amenaza de nuevas sanciones esgrimida por las grandes potencias e insistió, a través del portavoz del ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Ramin Mehmanparast, que "el programa nuclear (...) es totalmente pacífico".

Irán envió a su principal negociador a Pekín en donde describió las discusiones sobre nuevas sanciones internacionales como una amenaza vacía.

La presencia de Jalili en Pekín destaca el rol de China en los tensos debates del Consejo de Seguridad sobre el enriquecimiento de uranio en Irán. Qin indicó que Jalili se entrevistará en China con el ministro de Relaciones Exteriores, Yang Jiechi, y otros responsables oficiales.

En la misma ocasión, el portavoz chino anunció que el presidente Hu participaría en la cumbre sobre seguridad nuclear que organiza Obama en Washington el 12 y 13 de abril, una ocasión para que los líderes de ambas potencias limen sus diferencias luego de meses de relaciones bilaterales tensas, incluso sobre el tema iraní.

China es ahora en el mayor socio económico de Irán, con importantes inversiones en el sector petrolero, aprovechándose de la retirada de los occidentales a causa de las sanciones internacionales contra Teherán. En 2009, China se convirtió en el primer socio comercial de Irán con 21.200 millones de dólares de intercambios, contra 14.400 millones tres años antes, lo que confirma el extraordinario crecimiento de sus relaciones, casi inexistentes hace 15 años (400 millones de dólares de intercambios en 1994).