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  • AFP

Militares amotinados en Guinea Bissau detuvieron al primer ministro y al jefe del estado mayor del ejército, y tomaron el control de la capital de este pequeño país pobre de Africa occidental que se ha convertido en eslabón de un importante tráfico de cocaína.

Estados Unidos y Portugal, antigua potencia colonial, llamaron de inmediato a un retorno "al orden constitucional" en el país, caracterizado por la inestabilidad política desde hace años, mientras que Francia denunció "un golpe de Estado". Sin embargo, el nuevo hombre fuerte del país, el general Antonio Indjai, quien asumió la jefatura de las fuerzas armadas, aseguró que lo ocurrido era "un problema puramente militar" y que el ejército reiteraba "su apego y su sumisión al poder político".

El general Indjai añadió que quería "juzgar" al primer ministro Carlos Gomes Junior como "un criminal", y amenazó con "asesinarlo" si las manifestaciones apoyándolo no cesaban. "Estoy perdiendo la paciencia. Si los jóvenes siguen ocupando las calles voy a asesinar a Cadogo" (apodo del primer ministro), aseguró el general Antonio Indjai.

Los amotinados también detuvieron al jefe del estado mayor del ejército, general José Zamora Induta y a "unos 40 oficiales".

Por su parte, el presidente de Guinea Bissau, Malam Bacai Sanha, quien no fue agredido por los amotinados, aseguró que la situación estaba "en calma", y se refirió a "una confusión entre militares".

Según uno de los soldados implicados en la operación, el primer ministro Gomes Junior se encontraba en su residencia, pero las calles vecinas permanecían bajo el control de los militares y los manifestantes favorables al mandatario derrocado eran mantenidos a distancia.

El secretario general de la ONU lanzó un llamamiento a los dirigentes de Guinea Bissau "a resolver los diferendos de una manera pacífica" y a "mantener el orden constitucional". Asimismo recalcó "la necesidad de evitar poner en peligro los logros de Guinea Bissau en sus esfuerzos actuales por consolidar la paz". El representante del secretario general de la ONU en Bissau, Joseph Mutaboba, "trabaja actualmente con la Comunidad Económica de los Estados de Africa del Oeste (CEDEAO) y con la Unión Africana (UA) para seguir promoviendo los esfuerzos del país en pro de una estabilidad duradera", según un comunicado.

El presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Jean Ping, pidió a los militares "respetar la disciplina republicana" y "abstenerse de todo acto que pueda desestabilizar el funcionamiento normal de las instituciones elegidas democráticamente"

En Estados Unidos el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, declaró: "queremos ver el orden constitucional restaurado tan pronto sea posible". De su lado el gobierno español expresó "su más firme repulsa ante los acontecimientos que se están produciendo en Guinea Bissau", e hizo "un llamamiento al restablecimiento inmediato del orden legítimo".