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  • AFP

Hombres armados y vestidos con uniformes militares asaltaron esta madrugada una aldea situada al sur de Bagdad y asesinaron a 25 personas, entre ellas miembros de una milicia que lucha contra Al Qaida, miembros de las fuerzas de seguridad y cinco mujeres, indicaron fuentes oficiales. Este ataque es una operación de represalias contra esos aldeanos sunitas, que se oponen a Al Qaida, estimaron las fuentes.

"Hombres vestidos de uniforme y al volante de vehículos similares a los utilizados por el ejército asaltaron tres casas de la aldea de Sufia, en la región de Hur Rajab, y asesinaron a 25 personas, entre ellas cinco mujeres", afirmó un funcionario del ministerio del Interior.

Hur Rajab es una gran región agrícola situada al sur de Bagdad y que fue uno de los últimos bastiones de Al Qaida alrededor de la capital iraquí. En 2007, las fuerzas norteamericanas realizaron en ella importantes operaciones para poner fin a la insurrección.

"Según habitantes que fueron testigos de los hechos, los hombres armados entraron en la aldea antes de medianoche y se fueron después de las dos de la madrugada", agregó el funcionario del ministerio, precisando que las víctimas fueron maniatadas en sus casas y luego ejecutadas.

Una fuente del ministerio de Defensa confirmó el ataque y el balance. "Los hombres armados llegaron al volante de cuatro vehículos", aclaró esta fuente, y añadió que "las familias de las víctimas pertenecen a las Sahwa", milicias sunitas que luchan desde 2006 contra la célula iraquí de Al Qaida.

La región Hur Rajab, a las puertas de Bagdad, está poblada por la gran tribu de los Jubur y la de los Janabat. Con unos 94.000 efectivos, las Sahwa están integradas principalmente por antiguos insurgentes sunitas que combaten Al Qaida al lado del ejército estadounidense a cambio de dinero. Creadas en septiembre de 2006 por jefes tribales sunitas de la provincia occidental de Anbar, se fueron extendiendo a otras zonas de mayoría sunita en las que infligieron duros reveses a Al Qaida.

Estos milicianos contribuyeron mucho a hacer retroceder la red extremista y a reducir la violencia en estas regiones, que eran desde 2003 focos de la insurrección antiestadounidense. Inicialmente dependían del ejército norteamericano, que traspasó su control al gobierno iraquí en 2009. El portavoz de la comandancia militar de Bagdad, Qassem Atta, precisó que "entre las víctimas hay miembros de las fuerzas de seguridad".

Heridas de balas en la cabeza y el pecho
Una fuente del hospital Yarmuk de Bagdad indicó que los brazos y las piernas de las víctimas estaban quebrados y que todos tenían heridas de balas en la cabeza y en el pecho. Agregó que todas las víctimas eran miembros de la tribu Jubur y varias de la familia Jurmut, la cual había recibido amenazas de Al Qaida tras haberse unido a las fuerzas gubernamentales.

Según Qassem Atta, 17 personas fueron detenidas durante la operación de búsqueda lanzada tras el ataque. Este es el ataque más cruento registrado en el país desde mediados de noviembre, cuando trece milicianos anti-Al Qaida fueron asesinados en la región de Abu Ghraib, al oeste de Bagdad, y vuelve a recordar la fragilidad de la seguridad en Irak pese a la disminución de la violencia.