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El primer ministro ruso, Vladimir Putin, selló el viernes un multimillonario acuerdo petrolero con el presidente venezolano Hugo Chávez, durante su primera visita a Caracas, en la que también debatieron sobre la posibilidad de que Venezuela se lance a la carrera espacial.

Tras una larga jornada que se inició al mediodía del viernes en el palacio presidencial de Miraflores, Chávez y Putin encabezaron la firma de una treintena de acuerdos energéticos y de defensa, que incluyó la formalización de una empresa mixta para la explotación petrolera en la rica reserva venezolana de la faja del Orinoco.

Putin entregó a Chávez una transferencia de 600 millones de dólares como parte de un bono de 1.000 millones para que el bloque de empresas rusas -Rosneft, Lukoil, Gazprom, TNK-BP y Surgutneftegaz- tenga acceso a la explotación del bloque Junín 6 de esa reserva ubicada en el este del país.

Se acordó también que el consorcio ruso --que tendrá un 40% de las acciones en esta empresa mixta y Venezuela el resto-- participará además en la explotación de los bloques Ayacucho 2, Ayacucho 3 y Junín 3, de la misma reserva de crudo de este país, el mayor productor de petróleo de Sudamérica y miembro de la OPEP.

“No los defraudaremos”, dijo Putin a Chávez durante la firma de acuerdos.

“Cada vez que nos vemos, el petróleo sube”, celebró por su parte Chávez.

Otro de los temas abordados, según Chávez, fue la posibilidad de que Venezuela dé luz verde a un proyecto para el desarrollo de una primera central nuclear “con fines pacíficos”.

Suministro de aviones

Según cifras venezolanas, la explotación de Junín 6 significará inversiones por unos 20.000 millones de dólares. Se espera que la producción de ese bloque sea de 450.000 barriles de petróleo diarios.

Entre otros documentos firmados por ambos dignatarios está el acuerdo para la construcción de diferentes categorías de tanqueros, el suministro de aviones rusos para renovar las flotas aéreas venezolanas y de otros países de América Latina y la adquisición de 2.250 automóviles Lada.

También, Venezuela y Rusia acordaron evaluar la instalación de una planta de generación eléctrica de entre 200 y 500 MW como parte de una alianza para el “diseño y desarrollo de la ingeniería de proyectos que se deriven de la planificación energética”, según los documentos.

Estos últimos convenios se firman en medio de la severa crisis eléctrica que atraviesa Venezuela, producto de la fuerte sequía y de un sistema de generación energética colapsado.

Carrera espacial

Pero al margen de la firma de acuerdos, Chávez aseguró que gracias a la “gigantesca” experiencia de Rusia, Venezuela “entró ya” en la carrera espacial.

“(Discutimos sobre) el tema del uso del espacio ultraterrestre. Venezuela entró ya en la carrera satelital, espacial. La experiencia de Rusia es gigantesca al respecto”, refirió Chávez sin dar más detalles sobre el tema.

Este proyecto fue desestimado por Estados Unidos. El foco del gobierno de Caracas “debería ser más terrestre y menos extraterrestre”, ironizó el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Philip Crowley, aludiendo a la crisis energética del país sudamericano.

Al término de la firma de acuerdos y de la rueda de prensa se unió el presidente boliviano Evo Morales, que llegó a Caracas para discutir con Putin un crédito por 100 millones de dólares solicitado para las Fuerzas Armadas de Bolivia.

“Estoy muy contento. Estoy seguro de que vamos a avanzar y relanzar nuestros acuerdos de carácter bilateral de cooperación e inversión en temas energéticos, en temas de defensa”, declaró Morales al llegar a la sede del gobierno venezolano, antes de la reunión con Putin.

En materia de defensa, Putin aclaró que Venezuela “no ha gastado, ni usado recursos” del crédito por 2.000 millones de dólares aprobado en 2009 por Moscú para la compra de armamento ruso. “Cuando vayan a quererlo, lo van a tener”, garantizó.

Ese viernes, además, llegaron a Venezuela cuatro helicópteros Mi-17 rusos de la treintena adquirida.

Entre 2005 y 2007 Caracas firmó contratos armamentísticos por un valor de 4.400 millones de dólares para adquirir a Rusia aviones cazas Sukhoi, helicópteros de combate y fusiles de asalto Kalashnikov.

Putin abandonó Venezuela pasadas las 02H00 GMT del sábado.