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  • AFP

La oposición cubana, entre ellos Guillermo Fariñas, en huelga de hambre desde hace 40 días, afirmó hoy que intensificará sus reclamos por la liberación de presos políticos, pese a la advertencia del presidente Raúl Castro de que no cederá al "chantaje". "No me tomó por sorpresa esta actitud intransigente de Raúl", porque "siempre hemos dicho que el gobierno cubano ha demostrado históricamente que actúa de manera irracional", declaró telefónicamente Fariñas, desde el hospital provincial de Santa Clara, 280 km al este de La Habana, donde fue hospitalizado el 11 de marzo.

Fariñas, sicólogo y periodista independiente de 48 años, inició su ayuno el pasado 24 de febrero, un día después de que muriera el preso político Orlando Zapata tras una huelga de hambre de casi tres meses en demanda de mejoras en las condiciones carcelarias.

El opositor, que exige la liberación de 26 presos políticos enfermos, señaló haber asumido como "un reto" la advertencia de Raúl Castro. "Ahora más que nunca es que hay que continuar la huelga de hambre y le aceptamos el reto y vamos a morir con toda la dignidad", añadió, al denunciar la "crueldad y falta de humanismo del régimen".

Castro arremete contra Washington y Europa
Ayer, en la clausura del IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), Raúl Castro acusó a Washington y Europa de desencadenar "una descomunal campaña de descrédito" y de manipular "con cinismo y desfachatez" la muerte de Zapata. "No cederemos jamás al chantaje, de ningún país o conjunto de naciones por poderosas que sean, pase lo que pase", declaró Raúl Castro, de 78 años, al referirse al caso de Fariñas.

La madre de Fariñas, Alicia Hernández, una enfermera retirada de 75 años, advirtió que su hijo "está muy deteriorado" y que "en cualquier momento cae en estado de coma". "La única opinión que yo puedo dar en este momento (sobre lo dicho por Raúl Castro) es que recuerde que él tiene hijos (...)", aseveró la mujer.

El grupo Damas de Blanco, de madres y esposas de presos políticos, consideró que la reacción del gobierno "era de esperar" porque, según una de sus líderes, Bertha Soler, "se siente acorralado". "No es un chantaje ni estamos presionando a nadie, estamos haciendo cosas para que sean un poco más comprensivos y humanos" y "vamos a seguir protestando pacíficamente hasta que liberen a nuestros presos", declaró Soler.

Para el opositor Elizardo Sánchez, quien dirige la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), la posición del Gobierno "es una forma completamente irresponsable y mezquina de actuar". "Es obvio que siguen defendiendo la forma totalitaria de gobierno", "sin aceptar la necesidad de reformas jurídicas, económicas y políticas que necesita el país con urgencia", manifestó.

Según la CCDHRN, en la isla existen unos 200 presos políticos, a los que el Gobierno tilda de "mercenarios" de Washington. La muerte de Zapata y el caso de Fariñas desataron la condena de Estados Unidos, el Parlamento Europeo, así como gobiernos de otros países e intelectuales de todo el mundo.

La Habana "tiene responsabilidades fundamentales" por las condiciones de sus presos y debe cumplir con sus "obligaciones", afirmó hoy en Washington el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.

Al denunciar una "conjura mediática" contra Cuba, el Parlamento cubano responsabilizó a Estados Unidos y a la Unión Europa de la muerte de Zapata, un albañil de 42 años, y de un eventual desenlace fatal en el caso de Fariñas.