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  • AFP

El número de víctimas de las lluvias que azotaron al estado de Rio de Janeiro aumentó hoy a 133 fallecidos conforme avanzan las tareas de rescate, y las lluvias volvieron a la ciudad capital del distrito, en "alerta máxima" por el peligro de deslaves.

El estado de Rio y su 'ciudad maravillosa', que hace un culto de la alegría de sus habitantes, escenario del carnaval más grande del mundo y dueña de paisajes de carta postal, estaban hoy de luto por una tragedia que además dejó a miles de personas, la mayoría pobres, sin hogar.

Hasta esta mañana, el número de desalojados superaba los 1.400 mientras que 400 personas habían perdido sus casas y decenas se encontraban heridas, según la alcaldía citada por la prensa local.

Familias enteras enterradas
La mayoría de los fallecimientos se concentran en la capital del estado, Rio de Janeiro, y en la ciudad satélite de Niteroi. El grueso de los decesos se verificaron tras aludes de lodo en las favelas, barrios pobres establecidos en las laderas de las colinas, en donde familias enteras quedaron enterradas.

Solo en Morro dos Prazeres (Cerro de los Placeres, en castellano), cerca del centro de la capital, murieron 15 personas sepultadas por un deslave. Todavía a esta hora es extremadamente difícil el acceso a la zona, que parece un campo arrasado.

Solicitan al gobierno federal ayuda de U$ 208 millones
El gobernador del estado de Rio de Janeiro, Sergio Cabral, y el alcalde de la capital, Eduardo Paes, pidieron al gobierno federal una ayuda de emergencia de 208 millones de dólares para afrontar los daños causados por el temporal y anunciaron medidas paliativas para el futuro. Parte del dinero se utilizaría de urgencia para fijar las laderas de favelas en riesgo de derrumbe, y otra parte para obras de vialidad en zonas muy afectadas y claves para la circulación en la ciudad de Rio, anunciaron.

Paes indicó que hasta 2.000 familias que viven en favelas podrían ser trasladadas para otras zonas, para evitar que continúen en riesgo en caso de anomalías climáticas. El funcionario no precisó sin embargo en dónde serían reubicadas.

El clima fue más benévolo en la jornada, con varias horas de sol, aunque las lluvias volvieron por la tarde. La ciudad se mantiene en "alerta máxima todavía", principalmente por la cantidad de agua encharcada en algunas zonas densamente pobladas y que amenaza con derrumbar viviendas, explicó Paes. "Anoche no tuvimos ningún deslizamiento (de tierra) felizmente, pero existen situaciones muy críticas", de alto riesgo, señaló el funcionario, que pidió nuevamente "que las personas no ocupen esas casas", muchas veces ubicadas en laderas de cerros, al borde de precipicios.

Autoridades cuestionadas por la prensa
El papel de las autoridades fue duramente cuestionado en la prensa brasileña, y el diario O Globo, de Rio de Janeiro, encabeza su edición de portada con un enorme titular que reza: "¿Adónde está el plan de emergencia?". El periódico indica que las "tragedias de las lluvias en Rio se repiten hace 40 años y el poder público no logra reaccionar".

La ciudad de Rio de Janeiro, que será sede de los Juegos Olímpicos de 2016, cuenta con unas 1.000 favelas, muchas de ellas instaladas en zonas expuestas a las inclemencias del tiempo. En esas áreas ocurrieron la mayoría de los decesos por causa del temporal.

Las lluvias que cayeron entre lunes y martes y esta madrugada, constituyeron según las autoridades, el peor temporal de los últimos 44 años en esta ciudad de 11 millones de habitantes (seis millones, sin contar las zonas suburbanas), erigida entre el mar y las montañas. En algunas estaciones de medición, cayeron más de 270 milímetros de lluvia, más del doble del promedio histórico para el estado en abril.

Las precipitaciones fueron tan intensas que incluso un partido previsto para esta noche en el célebre estadio de Maracaná por la Copa Libertadores de fútbol, entre Flamengo y Universidad de Chile, fue suspendido.