•   SIMI VALLEY, California  |
  •  |
  •  |
  • AP

John McCain parece avanzar como una aplanadora para obtener la nominación presidencial por el partido Republicano. En cuanto a Mitt Romney, parece incapaz de un buen contraataque.

Luego de su triunfo en las primarias del martes en Florida, el senador por Arizona logró recibir el apoyo de su ex rival, el ex alcalde por Nueva York Rudy Giuliani y se apresta a recibir otro espaldarazo de gran valor del gobernador de California Arnold Schwarzenegger previo al 5 de febrero, el ''super martes'', cuando ese estado y otros 20 celebren primarias o asambleas electorales de partido.

En un debate aquí, el miércoles en la noche, McCain también puso a Romney a la defensiva al preguntar al ex gobernador de Massachusetts cual es su posición sobre una continua presencia militar en Irak. La discusión sirvió para subrayar la fuerza de McCain en materia de seguridad nacional, y la debilidad de Romney.

''Nunca respaldé un cronograma específico para salir de Irak'', señaló Romney.

McCain contra Romney
Pero McCain le recordó a Romney que en abril pasado dijo que los líderes de Estados Unidos y de Irak ''deben tener una serie de cronogramas'', y señaló luego que ''en numerosas ocasiones planteé la pregunta de si usted cuenta con la experiencia y el juicio para liderar a este país en la guerra contra el extremismo islámico''.

McCain es el único republicano en haber ganado tres primarias: las de Nueva Hampshire, Carolina del Sur y Florida, y parece en condiciones de ampliar su ventaja cuando se realicen el 5 de febrero numerosas primarias y asambleas electorales. Romney ganó en Nevada y en Michigan, pero luego su candidatura perdió impulso.

Entre tanto, el ex gobernador por Arkansas Mike Huckabee anunció su propósito de continuar en la disputa aún cuando sólo ganó las asambleas electorales en Iowa. El ex predicador baptista atrae un fuerte núcleo de los votantes más conservadores del partido, el mismo sector que Romney ha estado cortejando durante más de un año.

Si Huckabee continúa en la puja, podría afectar el respaldo que los sectores conservadores brindan a Romney y con eso, de manera indirecta, favorecer a McCain.